Nelson Ocampo Morales escapó de la cárcel de máxima seguridad en Boyacá. Autoridades activaron un operativo nacional y reabren el debate sobre las fugas en el sistema penitenciario.
En la madrugada de este martes, Nelson Ocampo Morales, condenado a 30 años de prisión por el asesinato de la patrullera Paula Cristina Ortega, ocurrido en Neiva en 2023, se fugó de la Cárcel de Máxima Seguridad de Cómbita, en Boyacá.
De acuerdo con las primeras versiones, el recluso habría aprovechado una falla en el sistema de seguridad del penal para escapar del patio 1, lo que encendió las alarmas en el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y llevó a la activación inmediata de los protocolos de emergencia.
Búsqueda nacional
La Policía y el INPEC desplegaron operativo de búsqueda con apoyo de unidades de inteligencia, Gaula, Policía de Carreteras y equipos especiales en distintas regiones del país. Se establecieron puestos de control en vías principales y secundarias, y se pidió la colaboración ciudadana para facilitar la recaptura del fugitivo, considerado un reo de alta peligrosidad.
El INPEC informó que se abrió una investigación interna para esclarecer las circunstancias de la fuga, identificar posibles complicidades y reforzar las medidas de seguridad en el establecimiento, reconocido como uno de los de mayor control en Colombia.
⚖️ Antecedentes
Ocampo Morales fue sentenciado en 2024 por el homicidio de la patrullera Paula Cristina Ortega, integrante de la Policía Metropolitana de Neiva, un crimen que generó profundo rechazo y solidaridad nacional con la institución.
Por la gravedad del delito y su perfil criminal, el condenado fue recluido en Cómbita, catalogada como una cárcel de máxima seguridad que alberga a algunos de los presos más peligrosos del país, incluidos jefes de estructuras criminales y exintegrantes de grupos armados ilegales.
Antecedentes de fugas y fallas de seguridad
Aunque la cárcel de Cómbita ha sido presentada como uno de los establecimientos más seguros del país, no es la primera vez que se registran fugas o intentos de evasión.
En enero de 2023, se escapó Brian Orlando Cardona Marín, alias “Firma”, hecho por el que fueron vinculados cerca de 15 funcionarios del INPEC en la investigación.
En julio de 2020, las autoridades frustraron un intento de fuga mediante un túnel de 2,2 metros de profundidad que se construía desde uno de los patios del penal.
Según un boletín estadístico del INPEC de agosto de 2024, el establecimiento “CPAMSEB El Barne Cómbita” reportó siete fugas en ese periodo, aunque el documento no detalla las fechas exactas ni el tipo de escape.
En contraste, el boletín de diciembre de 2023 registró cero fugas para ese corte, lo que evidencia variaciones y posibles omisiones en los controles internos.
Estos antecedentes reavivan el debate sobre las deficiencias estructurales y tecnológicas del sistema penitenciario colombiano, incluso en los establecimientos catalogados como de “máxima seguridad”.
El caso ha generado indignación y preocupación en los sectores políticos y de seguridad, que reclaman una revisión urgente de los protocolos de vigilancia y custodia en las cárceles del país.
Organizaciones de derechos humanos y expertos penitenciarios han insistido en la necesidad de modernizar los sistemas electrónicos de control y aumentar la supervisión del personal del INPEC, frente a los frecuentes casos de corrupción y negligencia denunciados dentro de las prisiones.
Las autoridades mantienen la alerta nacional activa mientras continúa el operativo para recapturar a Ocampo Morales.


