Hernán Álvarez, es uno d ellos agentes de tránsito de Apartadó, que más pedagogía imparte al momento de abordar a un infractor del Código Nacional de Tránsito, agente de tránsito, explica, dialoga, llama a manejar con precaución para evitar víctimas en las calles, pero hace pocos días enfrentó la más miedosa experiencia en sus ocho años de trabajo, al ser amenazado con machete, cuando intentaba regular el tráfico.
Álvarez, relató que le solicitó a un motociclista detenerse porque según él había violado las normas de tránsito, en ese momento un sujeto con un machete en mano se le abalanzó, aparentemente con la intención de atacarlo, mientras el otro joven de la moto, escapó.
“Eso fue un intento de asesinato”
«Mi trabajo es servir a la comunidad, pero a veces las personas lo toman mal. También somos seres humanos, tenemos familia, amigos y vecinos», expresó Álvarez, quien se mostró firme en su compromiso con su labor, pese al riesgo vivido.
El funcionario aseguró que fue un intento de homicidio, pero a pesar de eso, agradece a Dios por estar sano y por poder compartir con su familia. “Dios me protege, estoy vivo, y eso ya es una bendición”, afirmó.
El agente solicitó apoyo a la Policía, pero no recibió respuesta inmediata, y llamó a la Fiscalía para que investiguen los hechos y garanticen mayor respaldo a los guardas que cumplen funciones en las vías.
“Muchos hacen comentarios negativos sobre los agentes de tránsito, pero también hay quienes somos buenos y cumplimos con responsabilidad nuestro trabajo; garantizar con la regulación de la movilidad que todos los ciudadanos de a pie o en algún automotor, regresen salvos a sus casas”, enfatizó Hernán.


