Una tarde familiar terminó en tragedia cuando el magistrado Álvaro Restrepo Valencia, vicepresidente del Consejo Superior de la Judicatura de Cundinamarca, fue asesinado a tiros durante un aparente intento de robo, mientras compartía con sus seres queridos en un restaurante del municipio de Chinchiná (Caldas).
El hecho ocurrió el viernes 10 de octubre de 2025, en el restaurante Mi Pueblo, ubicado en el sector Tarapacá II, sobre la vía que comunica Manizales con Pereira. De acuerdo con versiones de prensa, el magistrado se encontraba junto a su familia tras asistir al entierro de su padre, realizado minutos antes en el crematorio La Aurora.
Según la información preliminar, dos hombres habrían ingresado al establecimiento con la intención de robar a los comensales. En medio del forcejeo y los gritos, se produjo un intercambio de disparos en el que uno de los proyectiles impactó al magistrado Restrepo. Aunque fue trasladado con vida a un centro asistencial, falleció minutos después debido a la gravedad de las heridas.
Uno de los agresores, un hombre de 29 años con antecedentes por homicidio, tráfico de estupefacientes y violencia intrafamiliar, fue capturado por la Policía, mientras se mantiene la búsqueda de un segundo implicado.
El magistrado Restrepo Valencia era abogado de la Universidad de Caldas y contaba con varias especializaciones en Derecho Comercial, Tributario, Probatorio y Constitucional. Su trayectoria en la Rama Judicial era ampliamente reconocida, y en 2025 se desempeñaba como vicepresidente del Consejo Superior de la Judicatura de Cundinamarca.
El Consejo Superior de la Judicatura lamentó su muerte y exigió una investigación rigurosa para esclarecer los hechos y capturar a todos los responsables.
Este crimen ha generado consternación en la comunidad jurídica y en la región del Eje Cafetero, donde en las últimas semanas se ha registrado un preocupante aumento de hechos violentos.
“El magistrado Álvaro Restrepo fue un servidor ejemplar, comprometido con la justicia y el respeto por la ley. Su pérdida deja un vacío profundo en la Rama Judicial”, expresó la Judicatura en un comunicado oficial.
Las autoridades avanzan en la recolección de testimonios y el análisis de cámaras de seguridad para determinar las circunstancias exactas del ataque que hoy enluta a la justicia colombiana.


