Wilber Ferney Martínez Sana, guardián del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) y directivo de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP), fue asesinado durante la mañana de este jueves 13 de agosto en inmediaciones de la cárcel La Paz de Itagüí, Antioquia.
El funcionario se dirigía hacia el centro penitenciario donde trabajaba cuando fue atacado con arma de fuego en el barrio San Francisco, a pocos metros del establecimiento carcelario. Los reportes conocidos ubican el hecho entre las 6:10 y las 6:50 de la mañana, en el sector de la carrera 70 con calle 25.
Según las primeras informaciones, Martínez Sana fue abordado por hombres que le dispararon en repetidas ocasiones. El funcionario murió en el lugar.
Dos capturados tras el homicidio
Luego de conocerse el ataque, las autoridades activaron un plan candado y utilizaron las cámaras de seguridad del municipio para hacer seguimiento a la ruta de escape de los presuntos responsables.
La información entregada por las autoridades señala que dos hombres, de 19 y 32 años, fueron capturados como presuntos responsables del homicidio. Los sospechosos habrían escapado del lugar en un taxi.
Durante el procedimiento incautaron un arma de fuego que, según las primeras investigaciones, sería la utilizada en el ataque.
Martínez era funcionario del INPEC y líder sindical
Además de su labor como guardián del INPEC en la cárcel La Paz, Wilber Ferney Martínez Sana hacía parte de la dirigencia de la Unión de Trabajadores Penitenciarios (UTP).
El presidente nacional de esa organización, Óscar Robayo, lamentó el asesinato y rechazó la violencia contra los funcionarios del sistema penitenciario.
El INPEC también expresó públicamente sus condolencias a los familiares, compañeros y seres queridos del funcionario y pidió a las autoridades avanzar en el esclarecimiento de los hechos.
Investigan si el crimen estaría relacionado con su trabajo
La investigación quedó en manos de las autoridades judiciales, que buscan establecer quién ordenó el homicidio, cuál fue el móvil y si el ataque tuvo alguna relación con las funciones que desempeñaba Martínez Sana en el sistema penitenciario.
Por ahora, las autoridades no han confirmado públicamente que el asesinato haya sido ordenado por alguna estructura criminal ni que esté directamente relacionado con la actividad del funcionario. Esa hipótesis hace parte de las líneas que deberán ser esclarecidas durante la investigación.
El homicidio ocurre además en un contexto de especial atención sobre la cárcel La Paz, luego de los recientes movimientos de internos y el traslado de numerosos reclusos, entre ellos reconocidos cabecillas de estructuras criminales. Sin embargo, no existe hasta ahora una confirmación oficial que vincule esos traslados con el asesinato del guardián.
La Sijín realizó la inspección técnica del lugar, recolectó elementos materiales probatorios y avanzó en la revisión de las cámaras de seguridad que permitieron orientar el operativo posterior al crimen.
Las dos personas capturadas deberán responder ante las autoridades judiciales por su presunta participación en el homicidio, mientras continúa la investigación para establecer las circunstancias exactas y el móvil del ataque.


