El municipio de Carepa vive una jornada de tensión social tras el cierre de la vía que comunica hacia el sector de Piedras Blancas, como consecuencia de una manifestación protagonizada por conductores de volquetas y trabajadores conocidos como paleros.
De acuerdo con los manifestantes, la falta de infraestructura vial adecuada les impide movilizar con normalidad los materiales que producen y transportan. Esta situación los ha llevado a ingresar por calles de algunos barrios del municipio para poder cumplir con su labor.
Pero el tránsito constante de vehículos pesados por zonas residenciales generó inconformidad entre los habitantes de los sectores afectados.
La comunidad asegura que el paso de volquetas daña las vías, vibraciones en las viviendas y afectaciones al entorno barrial, razón por la cual decidieron cerrar el paso como medida de presión.
Los residentes solicitaron la intervención de las autoridades locales para encontrar soluciones que permitan equilibrar el derecho al trabajo de los transportadores y paleros con la protección de la infraestructura y la tranquilidad de los residentes.
Hasta el momento, no se ha informado sobre acuerdos entre las partes ni se ha establecido una fecha para la reapertura de la vía. La situación mantiene interrumpida la movilidad hacia Piedras Blancas y continúa a la espera de una mediación oficial que permita superar el conflicto.
El cierre de vía en Carepa pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de invertir en infraestructura vial que responda a las dinámicas productivas del municipio modelo de Urabá.

