La Industria Militar de Colombia (Indumil) presentó un nuevo fusil desarrollado y fabricado en el país, un avance que busca fortalecer la autonomía estratégica, reducir la dependencia de proveedores extranjeros y adecuar el armamento a las necesidades operacionales de la Fuerza Pública.
Según el Ministerio de Defensa, Pedro Sánchez, el proyecto ya alcanza un 85 % de componentes de fabricación nacional, con la meta de alcanzar producción totalmente nacional en los próximos años.
El ministro explicó que “se están haciendo los ajustes internos y toda la línea de producción, de tal manera que a partir del segundo semestre de 2026 comencemos la transición al nuevo fusil colombiano”, indicó.
Ventajas frente al Galil ACE
El nuevo fusil incorpora varias mejoras respecto al Galil ACE —actualmente en uso; tiene menor peso, mayor resistencia en condiciones extremas, facilidad de mantenimiento y un diseño modular que permite integrar accesorios (designador láser, linterna, miras ópticas) mediante riel Picatinny.
Características
Uso intensivo de polímeros de alta resistencia: 65% polímero frente a la composición del Galil (70% acero / 30% polímero).
Menor peso en sus versiones: 8 pulgadas: 3,4 kg (Indumil) vs 3,5 kg (Galil ACE). 13 pulgadas: 3,5 kg vs 3,8 kg. 18 pulgadas: 3,6 kg vs 4,4 kg.
Diseño modular con pasadores rápidos que facilita la limpieza y mantenimiento. Mayor resistencia a la corrosión para operar en selva, mar y desierto.
Fases del proyecto y producción
El desarrollo se estructuró en tres fases: Fase I (I+D y vigilancia tecnológica): concluida. Fase II (diseño y desarrollo): avance del 75%, con 10 prototipos en construcción que serán objeto de pruebas por las Fuerzas desde octubre de 2025.
Fase III (ingeniería de proceso y producción): contempla la instalación de líneas de montaje y producción en serie para el segundo semestre de 2026.
El proyecto promete además una reducción de costos respecto al Galil ACE —alrededor de 25% menos en provisión de armamento— y una capacidad objetivo de 80.000 fusiles anuales, calculada para reemplazar gradualmente un parque estimado de 400.000 armas durante un proceso que podría extenderse hasta cinco años.
Relevancia estratégica
Para el Gobierno nacional y para Indumil, el desarrollo simboliza no solo modernización tecnológica sino también un paso hacia la soberanía industrial y la autonomía en materia de defensa. El arma, diseñada para entornos de alta movilidad y combate cercano, pretende responder con mayor eficacia a las exigencias operativas locales.


