Después de 14 años de búsqueda, Sandra Patricia recuperó los restos de su mamá

Sandra Patricia Torres Guisao no volvió a saber nada de su madre, Ninfa Guisao Manco, desde el 12 de abril de 2011, fecha en la que tuvieron su último contacto. Ninfa había desaparecido ese mismo año en Riosucio, Chocó, en el contexto del conflicto armado colombiano.

Gracias a las acciones de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), el cuerpo de Ninfa fue finalmente hallado y reconocido en 2024 en el Cementerio Central de Apartadó, específicamente en el pabellón “Ángel de mi guarda 1”. El cadáver había sido inhumado como cuerpo no identificado tras su muerte violenta.

Con esta recuperación, Sandra pudo por fin cerrar un capítulo de incertidumbre, rendir homenaje a su madre y poner fin a años de búsqueda dolorosa.

Cifras de la desaparición

Para entender mejor lo que implican historias como la de Sandra, es importante conocer el alcance del problema de desapariciones vinculadas al conflicto armado: Según la UBPD, hasta el 1 de diciembre de 2016, habia más de 132.877 personas registradas como desaparecidas en el marco del conflicto armado.

En el año 2024, la Unidad reportó que 141 personas que estaban dadas por desaparecidas fueron localizadas vivas.

También se informa que el universo de personas dadas por desaparecidas se mantiene en constante actualización, lo que refleja nuevos casos, así como avances en identificación y localización.

El caso de Ninfa Guisao

En Apartadó, Antioquia, junto con instituciones como la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) y Medicina Legal, se han entregado cuerpos de personas desaparecidas. En diciembre de 2024, por entregaron tres cuerpos identificados tras exhumaciones en bóvedas donde estaban enterrados como no identificados.

Estas acciones suelen realizarse en Cementerios Central o religiosos municipales, con la intervención de profesionales forenses, antropólogos, arqueólogos y entidades judiciales que permiten la identificación mediante pruebas científicas.

Importancia del cierre y las esperanzas que renacen

Para Sandra Patricia Torres Guisao y su familia, la recuperación de los restos de Ninfa constituye el cierre humano, emocional y espiritual de una etapa marcada por la incertidumbre. Permite realizar honras fúnebres, acompañarlas con dignidad y conservar el recuerdo con nombre propio. Ofrece justicia, aunque sea en el reconocimiento de la verdad, lo cual es pieza clave en los procesos de reparación para las víctimas del conflicto.

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