El “burro bomba” usado para atacar al Ejército en Valdivia, sería obra del ELN, como lo hacía las FARC

El pasado martes 8 de julio de 2025, en zona rural del municipio de Valdivia, en atentado con explosivos murió el subteniente Juan David Castaño Rodríguez, de 25 años, e hirió a dos soldados. El ataque, según fuentes militares, fue ejecutado mediante el uso de un burro cargado con explosivos, modalidad conocida como “burro bomba”. El subteniente Castaño Rodríguez llevaba tres años en la institución. Sus compañeros heridos se encuentran fuera de peligro, según el parte médico más reciente.

Las autoridades atribuyen la acción a la Compañía Héroes de Tarazá del Ejército de Liberación Nacional (ELN), bajo órdenes de alias Matías, cabecilla del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro, por quien ofrecen hasta 500 millones de pesos de recompensa para lograr su captura.

Una práctica de las extintas Farc

El nuevo ataque del ELN, revive una práctica usada en el pasado por las extintas FARC, quienes usaron animales, bicicletas y hasta cadáveres como medio para esconder cargas explosivas, lo que constituye una violación al Derecho Internacional Humanitario.

Declaración del Ejército con el caso de Valdivia

El comandante de la Séptima División del Ejército, general Óscar Murillo, condenó enérgicamente lo ocurrido: “Este tipo de acciones son una violación flagrante al Derecho Internacional Humanitario. No solo se atenta contra nuestros soldados, sino también contra seres indefensos como los animales. Rechazamos rotundamente este acto y no descansaremos hasta llevar a los responsables ante la justicia”.

Dolor e indignación en la comunidad

En Valdivia, el ataque ha generado temor y rechazo. Marta Ruiz, líder comunitaria del corregimiento La Paulina, expresó: “Es inaceptable que los violentos sigan usando nuestro territorio como campo de guerra. Vivimos con miedo. No solo por nuestras vidas, sino por la de nuestros hijos, nuestros animales, nuestras familias”.

Desde organizaciones defensoras de los animales también se escucharon voces de indignación. La fundación Animalistas por la Paz exigió que este hecho se investigue como crimen de guerra: “El uso de animales en el conflicto representa un acto de barbarie. Debe haber una respuesta firme desde la Fiscalía y los organismos internacionales”.

Historia de animales usados como bombas

El uso de animales cargados con explosivos no es nuevo en Colombia. Existen registros de varios atentados similares perpetrados en el pasado:

14 de marzo de 1996: un burro bomba dejó 11 policías muertos en Chalán (Sucre), en una acción atribuida al Frente 37 de las FARC.

21 de abril de 2002: dos menores fueron obligados a conducir caballos con explosivos hacia una base militar en Puerto Alvira (Meta). Murieron un niño, dos campesinos y otras tres personas resultaron heridas.

21 de julio de 2002: un caballo bomba causó heridas a ocho policías en Guadalupe (Antioquia).

10 de septiembre de 2003: ocho personas murieron, entre ellas un niño, por un atentado con caballo bomba en Chita (Boyacá), atribuido al Frente 35 de las FARC.

Estos hechos, que involucran la utilización de personas, animales o elementos inusuales para perpetrar ataques, han sido calificados por la comunidad nacional e internacional como atentados en contra del Derecho Internacional Humanitario y de los derechos fundamentales.

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