El dolor que dejó Yoiner Ruíz, el transportador fluvial que murió ceca de La Martina

Yoiner Ruíz Vera, de 32 años de edad, era un reconocido trabajador del gremio del transporte fluvial y marítimo, quien sufrió un trágico accidente de tránsito en la vía que comunica a Turbo con Necoclí, el día 5 de agosto del año 2025, la motocicleta en la que viajaba chocó contra una camioneta, y aunque fue llevado a un centro asistencial no resistió. Miguel Rodríguez, permanece herida en un centro hospitalario.

“Cuando un hermano muere…”

Fue el mensaje que escribió ante el reciente fallecimiento de un familiar de sangre, y hoy muchos de sus amigos lo volvieron a replicar ante su inesperada partida: “Cuando un hermano muere, algo dentro de ti también se va.”

Sus palabras, que hablaban del dolor, se convirtieron sin querer en una despedida anticipada, una última reflexión sobre los lazos familiares que siempre valoró y defendió.

El mensaje que no alcanzó a escribir

La tragedia ocurrió justo el día del cumpleaños de su hija, a quien cada año le dedicaba mensajes llenos de amor en sus redes sociales. Este 2025, sin embargo, el destino le impidió continuar con esa tradición. Yoiner salió temprano a trabajar como siempre, sin saber que ese sería su último viaje.

Su hija no recibió el mensaje habitual, pero sí queda con algo mucho más fuerte: el recuerdo de un padre presente, cariñoso y orgulloso de verla crecer.

Yoiner Ruíz no era una figura pública desde su oficio, era trabajador, enamorado de su familia, comprometido con su oficio, ya desde la empresa Yates Caribe S.A., o haciendo equipo en La Discoteca Jamaica, era querido por su comunidad. Quienes lo conocieron hablan de él como un ser humano cálido, siempre dispuesto a tender la mano, como lo despidió su compadre Juan Carlos Bello:

“Que palabras utilizar para tan grande dolor, duele el alma, mucho. Recuerdos que hoy matan, pero con el tiempo se convertirán en gratos y aliviará el alma cada que se recuerda, ya que eso significa que no has muerto y vivirás por siempre. Solo quiero decirle GRACIAS, por siempre estar ahí, por ser esa mano incondicional”, señaló Bello, quién además recordó:

“Jamás pensé en despedirme así de ti hermano, la meta era llegar hasta viejos, ver crecer nuestros hijos y relajarnos a orilla del mar con par de coronitas y ceviches, pero uno son los planes nuestros y otros son los planes de Dios”, evocó Juan Carlos.

Yonier Ruíz Vera, continuará viviendo en los corazones de sus allegados en Turbo, Necoclí, Capurganá, Sapzurro, La Miel, Triganá, y en donde las pangas que tripulaba llegaba llevando pasajeros y servicios.

Su cadáver es velado en la primera del barrio El Bosque de Turbo, y sus amistades siempre lo recordarán, con la siguiente leyenda: “Cuando un hermano muere… algo dentro de ti también se va/ Cuando un hermano muere, no solo se pierde una vida/ Se pierde una historia compartida. Una parte de tu infancia/ Un testigo de tus primeras veces…”.

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