Durante la firma del ‘Pacto por Boyacá, raíz y futuro’, el presidente Gustavo Petro presentó una hoja de ruta para transformar al departamento en una “potencia nacional de la vida”, combinando industrialización del agro, transporte moderno, educación de alto nivel y reforma agraria.
El mandatario destacó que Boyacá es uno de los departamentos con menores índices de inseguridad del país y que esa estabilidad debe aprovecharse para impulsar la economía productiva. Reiteró que su política se enfoca en “menos extracción y más producción”, priorizando alimentos y agroindustria por encima de la explotación de combustibles fósiles.
Industrializar la papa y otros cultivos
Petro propuso crear factorías para procesar industrialmente productos como papa, maíz y leche. Entre sus ejemplos más llamativos mencionó la posibilidad de producir “vodka boyacense” y derivados lácteos pulverizados para ampliar su vida útil y valor agregado.
“La agro industrialización es fundamental; si no, seguiremos viendo bultos de papa abandonados en las carreteras”, dijo el jefe de Estado.
Transporte férreo y transición energética
Para mejorar la competitividad del agro, planteó la construcción de un tren eléctrico que permita transportar con eficiencia cultivos como papa y café. También insistió en la transición energética para sustituir progresivamente el carbón por energías limpias, apostando por industrias modernas como la fibra óptica y la tecnología.
Educación y ciencia para el campo
El presidente propuso convertir a Boyacá en un emporio educativo especializado en física cuántica, inteligencia artificial y otras áreas de conocimiento aplicadas a la agricultura y la industria.
Reforma agraria y propiedad de la tierra
Petro informó que ya se han entregado 7.000 títulos de propiedad en Boyacá a 2.500 familias, y anunció que se instalarán oficinas de titulación para trabajar “24 horas al día” en formalizar más predios.
Recalcó que la meta es que los productores sean dueños de la tierra y de la industria, garantizando que sus cosechas tengan valor agregado, se vendan a mejor precio y mejoren la calidad de vida de las familias campesinas.
“Si agroindustrializamos, si la industria crece en el sentido correcto, y si la juventud estudia para aplicar conocimiento al campo, Boyacá será un territorio de más libertad, riqueza y saber”, concluyó Petro.

