Héroe de la Guerra de Corea cumplió su último deseo ver a la tropa formada

Más de 70 años han pasado desde que el joven soldado, con apenas 20 años y un corazón lleno de coraje, partió a defender la libertad en la Guerra de Corea. Hoy, con más de 90 años, ese mismo hombre —el Sargento Segundo (r) Balbino Enrique Lizarazo Silva— volvió a vivir un momento que lo marcó para siempre: ver a su tropa formada frente a él.

El homenaje, no fue un simple acto protocolario. Fue un reencuentro con su propia historia, con los recuerdos de una época en la que, bajo un cielo extranjero y en condiciones extremas, luchó hombro a hombro con sus compañeros para proteger ideales que trascienden fronteras.

Balbino Enrique Lizarazo Silva no solo enfrentó el frío implacable y los combates intensos de la península asiática; también fue testigo del valor y el sacrificio de una generación que dejó una huella imborrable en la memoria militar de Colombia.

“Este no es solo un homenaje, es mi despedida, es volver a sentirme parte de lo que siempre fui: un soldado de Colombia”, expresó con voz serena y mirada firme, mientras saludaba la formación de soldados que lo recibieron con honores.

Sus compañeros, que sobrevivieron a la guerra y los que hoy integran la fuerza militar, lo saludaron con respeto marcial, conscientes de que delante de ellos estaba un hombre que encarna el significado de las palabras valentía y patria.

El gesto de reconocimiento también sirvió para recordar que la historia de Colombia está escrita por hombres y mujeres que han entregado lo mejor de sí para proteger el azul del cielo, el amarillo de la riqueza y el rojo de la sangre derramada por la libertad.

Balbino Lizarazo, con uniforme impecable y boina en alto, cerró la ceremonia con una frase que resonó entre todos los presentes: “Mientras exista un colombiano que recuerde, ningún soldado caerá en el olvido”.

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