En la mañana del 8 de julio, el expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez, posteó en su cuenta de X que la finca La Florida de Arboletes, propiedad de la Gobernación de Antioquia, había sido invadida, horas después quienes habían empezado a construir sus ranchos, según las autoridades la desalojaron de manera voluntaria.
La Chiva de Urabá, supo que el predio además de la Gobernación de Antioquia, es propiedad del Instituto para el Desarrollo de Antioquia IDEA, y tendría una extensión total de 2.350 hectáreas.
En el lugar, en 2016, el Gobierno departamental anunció la construcción de una moderna ciudad, con vías pavimentadas, hospitales, centros comerciales, canchas deportivas, lugares de entretenimiento, en fin, sería una ciudad inteligente, según lo que se vendió a través de los medios de comunicación, sin precisar que nombre llevaría.
El 24 de julio de 2016, el periodista de Teleantioquia Luis Andrade, reportó que, con la adquisición de la hacienda Fundadores en Arboletes, por un valor de 40 mil millones de pesos, se puso en marcha una moderna construcción de una moderna ciudad por parte de la Gobernación de Antioquia y el IDEA, y se apoyó en lo dicho por el diputado de Antioquia Rodrigo Mendoza:
“Una ciudad de clase mundial, que tendría todas las comunidades, que tendría todo el desarrollo urbanístico”, enfatizó.
El proyecto se desarrollaría a dos kilómetros de Arboletes en la vía que de ese municipio conduce a San Juan de Urabá, y ahí vivirían 50 mil personas, lo que creó expectativa en el gremio hotelero y comercial de Arboletes.
El 25 de enero del año 2017, presentaron el proyecto a Fuerzas económicas del departamento, Cámara de Comercio de Medellín, y fuerzas vivas de Urabá.
Del proyecto se volvió a hablar el 22 de enero del año 2019, con presencia del Gobernador Pérez y el alcalde Lorenzo Acuña, cuando ya contaba con nombre; se llamaría, «Ciudad del Mar», al que señalaron como “un visionario proyecto de la Gobernación de Antioquia para impulsar el progreso del Urabá antioqueño”:
Mejorar la calidad de la vivienda, contar con un desarrollo planeado, contar con instalaciones de salud y educación moderna, y con sistema de energía solar serían algunos de los elementos con que contaría el proyecto. En ese entonces se dijo que los estudios estaban en la etapa de prefactibilidad, así lo dijo Liss Álvarez, entonces gerente del IDEA.
15 años tomaría la construcción del proyecto denominado Ciudad del Mar, que sería licitada con empresas constructoras internacionales.
Y precisamente a pocos días de cumplirse ocho años del primer anunció que quedó en promesa, un grupo de personas invadieron la finca, pensando que tendrían facilidad para construir una nueva ciudad, pero sin el desarrollo urbanístico del cuento de hadas vendido por políticos en campaña electoral, pero la ilusión les duró pocas horas. Según las autoridades desalojaron de manera pacifica la ocupación ilegal del predio del que se volverá a hablar de seguro en las próximas elecciones.

