En una operación conjunta de la Policía Nacional de Colombia, el Gaula y la Fuerza Aeroespacial Colombiana, fueron liberados este 2 de diciembre Miguel Ayala, hijo del reconocido cantante de música popular Giovanny Ayala, y su mánager Nicolás Pantoja, quienes habían sido secuestrados el pasado 18 de noviembre en la vía Panamericana, departamento del Cauca.
El rescate, anunciado por el presidente Gustavo Petro, se realizó mediante un operativo de inteligencia, sin pago de rescate. Durante la acción fue capturado uno de los presuntos responsables, mientras continúan las maniobras de evacuación y aseguramiento de las víctimas.
“Tengo el corazón inundado de felicidad”: dijo Giovanny Ayala, hace pocos minutos mediante rueda de prensa convocada por la Policía.
En la rueda de prensa, Giovanny Ayala no escondió su emoción al recuperar a su hijo sano y salvo.
“Primero que todo, darle la gloria a Dios. Tengo el corazón inundado de felicidad. Gracias al Gaula. Fueron 15 días de zozobra; si mi hijo no dormía, yo estaba ahí, encomendándole a todos los ángeles celestiales”, expresó visiblemente conmovido.
El artista reveló que durante esos días recibieron muchas llamadas de apoyo, pero también dos llamadas de los captores, quienes se comunicaron directamente al celular de Luis, el hermano gemelo de Miguel.
Los captores exigían $7.500 millones
De acuerdo con las autoridades, el secuestro fue perpetrado inicialmente por delincuencia común, que habría exigido una suma de $7.500 millones para la liberación de las dos víctimas.
Sin embargo, el Gaula no descarta que estos grupos hubiesen sido subcontratados por un Grupo Armado Organizado con presencia en la zona del Cauca, hipótesis que continúa en investigación.
El mensaje del cantante al Gaula: “Esto no lo hacen por un sueldo”
Durante su declaración, Giovanny Ayala envió un emotivo mensaje a los uniformados que participaron en la operación: “Hoy descubrí que no lo hacen por un sueldo, lo hacen por pasión. ¿Quién va a poner el pecho por alguien que no es de la familia? Gracias, señores, por existir”.
Para la familia Ayala, el rescate pone fin a una angustiosa espera que duró más de dos semanas y que mantuvo en vilo a seguidores, colegas y al país entero.

