Petro volvió a llevar en Navidad a habitantes de Calle a la Casa de Nariño

Dijo que los excluidos son su prioridad

En un mensaje cargado de simbolismo, reflexión y cercanía, el presidente Gustavo Petro reafirmó este 24 de diciembre que las poblaciones históricamente excluidas siguen siendo el centro del Gobierno del Cambio, durante el Encuentro de Navidad con personas en condición de calle, realizado en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño.

El mandatario compartió la jornada con habitantes de calle provenientes de distintos sectores de Bogotá, con quienes dialogó y compartió un almuerzo navideño. En su intervención, el jefe de Estado invitó a recordar el mensaje de San Francisco de Asís, destacando la importancia de poner a los últimos en el primer lugar de las prioridades del Estado.

Al mostrar un símbolo que porta en su muñeca derecha, el presidente explicó que no se trata de una cruz, sino de la última letra del arameo, idioma en el que hablaba Jesús, adoptada como emblema por San Francisco de Asís. “Los últimos serán los primeros. Eso ha sido este Gobierno, o el intento de que lo sea, aunque algunos no entiendan el mensaje”, afirmó.

Durante su intervención, Petro también resaltó una chaqueta que vestía, elaborada y obsequiada por habitantes de calle, como muestra de que la superación es posible. “La hicieron con sus propias manos, demostrando que todo puede superarse”, señaló.

El presidente insistió en la capacidad humana para vencer las dificultades y llamó a no dejarse dominar por la codicia ni el miedo. “La libertad nace primero en los pobres, en los y las que trabajan, no en quienes se degeneran por la codicia. Los seres humanos somos libres: hombres libres, mujeres libres”, expresó.

Finalmente, reiteró que su Gobierno ha puesto en el centro a quienes históricamente han sido marginados. “Ustedes, en mi corazón, son los primeros y así lo hemos demostrado. Necesitamos vida y amor, no oscuridad ni miedo. No golpes, sino enseñanza; es la hora del saber”, concluyó.

El encuentro cerró con un almuerzo de bandeja paisa, que el presidente compartió junto a los asistentes, acompañado de sus hijas Andrea y Antonella, y su madre, doña Clara Nubia Urrego, en un gesto de fraternidad y reconocimiento en esta Navidad.

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