el presunto agresor podría enfrentar una pena de prisión entre 12 y 36 meses, además de una multa que supera los 60 salarios mínimos legales mensuales
El caso de maltrato animal que conmocionó a Antioquia y al país dio un nuevo giro en las últimas horas, luego de que el presunto agresor se presentara voluntariamente ante las autoridades. El hombre llegó con un guacal con un perro, asegurando que se trataba del mismo que había sido brutalmente agredido días atrás, en un hecho que desató una ola de rechazo ciudadano y presión mediática sin precedentes.
Entrega y las dudas
El sujeto compareció ante las autoridades locales afirmando que el canino estaba vivo y que él mismo lo había llevado para aclarar el caso. Sin embargo, versiones preliminares indicaban que el animal habría muerto a causa de los golpes, lo que mantiene abiertas las dudas sobre la autenticidad del perro presentado.
El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ordenó una investigación exhaustiva para esclarecer los hechos:
“El sujeto llegó con un perrito. Es tarea de los veterinarios evaluar si se trata del mismo que aparece en las imágenes y es competencia de la Fiscalía General de la Nación y de la Policía Nacional esclarecer estos hechos”, expresó el mandatario departamental.
Recompensa y presión
El repudio fue inmediato y masivo. En redes sociales, miles de usuarios exigieron justicia y las autoridades ofrecieron una recompensa para quien ayudara a identificar al responsable, lo que finalmente llevó a su aparición. Organizaciones animalistas, líderes sociales y ciudadanos han pedido que el caso no quede en la impunidad y que se siente un precedente frente al maltrato animal en el país.
Qué le espera judicialmente
De confirmarse su responsabilidad, el presunto agresor podría enfrentar una pena de prisión entre 12 y 36 meses, además de una multa que supera los 60 salarios mínimos legales mensuales, según lo establece la Ley 1774 de 2016, que tipifica el maltrato animal como un delito penal en Colombia.
El proceso quedará en manos de la Fiscalía General de la Nación, que deberá verificar tanto la identidad del perro como las circunstancias del hecho que generó conmoción. Si se demuestra que intentó burlar la justicia presentando otro animal, podría enfrentar cargos adicionales por obstrucción o fraude procesal.
Opinión pública
El video de la agresión circuló ampliamente en redes sociales, provocando indignación nacional y llevando a miles de personas a exigir sanciones ejemplares. El caso reaviva el debate sobre la necesidad de endurecer las penas por crueldad animal y fortalecer los mecanismos de denuncia y protección de los animales en el país.
Las autoridades judiciales tienen la obligación de verifican la verdad detrás del caso, teniendo en cuenta el tiempo, modo y lugar de los hechos, y si el canino presentado es el mismo que fue sometido a la cruel agresión.


