Un conductor de servicio público fue enviado a la cárcel tras ser señalado por la Fiscalía General de la Nación como presunto responsable de agresiones y vulneraciones a la integridad de dos mujeres que habían solicitado su servicio de transporte.
El procesado, identificado como Gustavo Adolfo Pretel Morales, habría recogido a las pasajeras de 31 y 21 años de edad, en hechos ocurridos el 2 de septiembre y el 5 de octubre. Según la investigación preliminar, durante los recorridos el conductor modificó las rutas acordadas y llevó a las mujeres a zonas apartadas entre el barrio Country y la Terminal de Transportes de Cartagena.
El hombre, de 30 años, intimidaba con un arma cortopunzante a las mujeres, en el asiento trasero del vehículo
Allí, de acuerdo con el expediente, las intimidó con arma cortopunzante, les quitó objetos personales y aprovechando que l taxi tenía vidrios oscuros realizó acciones que atentaron contra su integridad y dignidad.
La Fiscalía imputó cargos relacionados con violencia física, coerción y hurto
El hombre no aceptó los señalamientos y un juez decidió imponerle medida de aseguramiento en centro carcelario. Su captura fue realizada por el CTI el pasado 3 de diciembre en la vía pública del sector Los Ejecutivos.
El caso se suma a otros en el País
El hecho encendió nuevamente las alarmas sobre la seguridad de pasajeros —especialmente mujeres— en servicios tradicionales de transporte en Colombia. En varias ciudades del país, incluida Bogotá, Medellín y Cali, se han documentado denuncias por conductores que desvían rutas, intimidan a sus usuarios o cometen hurtos, afectando gravemente la confianza en este servicio.
En la capital, por ejemplo, se conocen casos de la modalidad conocida como “recorridos coercitivos”, en los cuales algunos conductores retienen a los pasajeros, se desvían hacia zonas aisladas y los despojan de sus pertenencias.
En otros episodios, pasajeras han denunciado conductas inapropiadas y situaciones de riesgo dentro del vehículo.
La seguridad del transporte público
Expertos en movilidad y seguridad ciudadana advierten que estos hechos evidencian la necesidad de mayores controles, identificación más estricta de conductores, seguimiento de rutas y mecanismos accesibles de denuncia. Igualmente, recomiendan a los usuarios compartir su ubicación con familiares, verificar placas y, cuando sea posible, utilizar modalidades que ofrezcan sistemas de trazabilidad.
Mientras avanza el proceso judicial contra Pretel Morales, por los delitos de hurto, acceso carnal violento y actos sexuales violentos. El caso abre nuevamente la discusión sobre cómo proteger a los usuarios de transporte, garantizar condiciones seguras y prevenir que estos hechos se repitan en cualquier región del país.

