Tras 25 años de espera, los Embera Chamí, Marcelino Tascón celebran la apertura de su escuela

En Valparaíso, Antioquia el Resguardo Indígena Embera Chamí, Marcelino Tascón, está de celebración.

El sueño de abrir las puertas de un nuevo centro para la enseñanza y el aprendizaje, con el que soñaban hace 25 años, es hoy una realidad para que los niños y niñas desarrollen sus habilidades, disfruten de una educación de calidad y conserven sus tradiciones.

Con un ritual de armonización, el Consejo de Sabios y Sabias del Resguardo agradeció al universo y a lo sagrado por la llegada del Centro Educativo Rural Indígena La María, gracias a la alianza de EPM y la Gobernación de Antioquia.

Este centro de pensamiento anhelado durante mucho tiempo fue consagrado a su padre y creador, y a todas las fuerzas de la naturaleza y a la medicina, para que esté siempre acompañado por los antepasados y que los estudiantes continúen aprendiendo y creciendo conforme a los valores y creencias de la comunidad.

Precisamente, la comunidad Embera Chamí, Marcelino Tascón, lleva más de 50 años asentada en Valparaíso. En primera instancia, vivían en tierras donadas por Vicente Vargas, un terrateniente de este municipio y de gran aprecio por el pueblo indígena.

Paulatinamente, los terrenos fueron ampliándose por acuerdos municipales, pero en 1999 se vieron obligados a desplazarse al casco urbano debido a fallas geológicas que ocasionaron la pérdida de viviendas y el centro educativo.

Tras 5 años de vivir hacinados en una escuela municipal, les fue otorgado un territorio propio, por parte del Estado, para asentar su Resguardo, el mismo que habitan en la actualidad en la vía Valparaíso-Caramanta. Desde entonces, su lucha y resistencia no han cesado en su firme propósito de tener una casa de conocimiento digna, donde la enseñanza y el aprendizaje fluyan en doble vía y se refleje en la comunidad.

“Este proceso nos debe permitir, sin duda alguna, seguir preservando y conservando nuestra cultura; que la educación nos permita, también, poder implementar estrategias de fortalecimiento cultural en diferentes campos; que la música, la danza, la lengua propia siempre hagan parte de la educación propia en el marco del ser”, expresa Wilson Vélez, Guardia Mayor del Resguardo y padre de familia.

Precisamente, el regreso de una escuela al Resguardo les permitirá a los Embera Chamí proporcionar una educación acorde a sus tradiciones y costumbres, para que sus niños y niñas conserven sus raíces ancestrales.

“Tenemos dos docentes indígenas que, dentro de su práctica, han implementado muchos saberes ancestrales que van permitir que nuestra cultura cada día se conserve, que la lengua propia siga viva y que pues, nuestros saberes ancestrales puedan seguir siendo parte fundamental y camino principal para seguir caminando este pensamiento de vida que nos han dejado nuestros mayores sabios y sabias”, menciona el Guardia Mayor.

Así, los 56 niños y niñas del Resguardo aprenderán de ciencias, matemáticas y las demásasignaturas de la educación tradicional en su lengua nativa, Embera Bedea, y se les proporcionarán conocimientos en torno al manejo de la naturaleza, la salud, la sabiduría ancestral, la organización socio-política, entre otros saberes nacidos de las entrañas de la comunidad.

“Hoy debemos decir que estamos haciendo un sueño realidad para nuestra comunidad, de haber tenido una casa de pensamiento, una casa de aprendizaje para nuestros futuros niños, nuestros futuros líderes, para nuestro resguardo. Para EPM, para la Gobernación de Antioquia y para todas aquellas personas e instituciones, al igual a nuestras autoridades indígenas de mi resguardo que hoy hicimos que sea posible, es el mensaje de agradecimiento, porque hoy podemos decir: hemos hecho un sueño realidad para nuestra comunidad, para nuestros hijos del resguardo”, manifiesta Cristina Tascón Vélez, Gobernadora del Resguardo.

Incluso, el diseño de la escuela fue acordado con la comunidad, y los niños y niñas indígenas por medio de talleres realizados previamente, en los cuales se abordaron temas asociados a sus tradiciones, costumbres, símbolos y creencias.

Esta escuela hace parte de las 12 que se entregarán para beneficiar a 843 niños y niñas indígenas de las etnias Embera y Senú, gracias al convenio entre la Secretaría de Educación de la Gobernación de Antioquia y EPM, con una activa participación de las autoridades indígenas en cada resguardo, la Organización Indígena de Antioquia (OIA) y la Gerencia Indígena del Departamento.

Con estas escuelas rurales indígenas, construidas dentro del programa Aldeas de EPM, se benefician niños y niñas de resguardos ubicados en los municipios de Arboletes, Necoclí, San Pedro de Urabá y San Juan de Urabá, en la subregión de Urabá; Caucasia y El Bagre, en la subregión del Bajo Cauca; y Valparaíso, en la subregión del Suroeste antioqueño.

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