El Tribunal Superior de Bogotá ordenó este lunes la libertad inmediata del expresidente Álvaro Uribe Vélez, mientras se resuelve en segunda instancia la apelación interpuesta contra la condena emitida por la jueza Sandra Heredia. La decisión generó inmediatas reacciones en distintos sectores del espectro político colombiano.
Desde el Centro Democrático, la senadora María Fernanda Cabal celebró la medida y la calificó como una reivindicación de la justicia:
“La libertad al presidente Álvaro Uribe es una señal de justicia, respeto por la presunción de inocencia y el debido proceso. El Tribunal Superior de Bogotá reivindica la justicia como corresponde”.
Por su parte, la precandidata presidencial Claudia López reconoció que el fallo no significa el cierre del proceso y criticó duramente la situación:
“Igual estaba actuando con libertad e impunidad. Hasta octubre se definirá su apelación y detención. Su aboganster Diego Cadena también fue condenado por manipular testigos a favor de Uribe. Ambos están en libertad que seguirán usando para amenazar, manipular y mantener impunidad”.
En una línea similar, el exalcalde de Medellín y precandidato por el Pacto Histórico, Daniel Quintero, cuestionó la decisión judicial:
“La justicia en Colombia deja en libertad a criminales condenados mientras persigue a inocentes. A uno lo dejan manejar partidos políticos y conspirar desde un celular, mientras miles de colombianos son pisoteados. Vamos a resetear la política, comenzando por la justicia”.
En contraste, el actual alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó la determinación del Tribunal y sostuvo que la decisión “actuó como debe ser”.
Entretanto, el senador Iván Cepeda, reconocido opositor de Uribe y parte del proceso, manifestó respeto, pero desacuerdo con la medida:
“Tenemos la plena certeza de que el condenado expresidente viene desarrollando presión a la justicia y en persecución en contra mía y la jueza Heredia. Acatamos, pero no compartimos la decisión, por lo que vendrán las acciones de apelación”.
El expresidente Álvaro Uribe queda en libertad mientras se define en octubre la apelación de su defensa, liderada por el abogado Jaime Granados, en uno de los procesos judiciales más trascendentes de los últimos años en Colombia.


