Delincuentes usan redes sociales para robar vehículos en Medellín
Un ciudadano fue víctima del robo de su motocicleta en Medellín luego de acordar, a través de redes sociales, una cita con un supuesto comprador para mostrar el vehículo y permitir una prueba de manejo. El caso se suma a los reportes recientes sobre el aumento de denuncias por hurtos cometidos mediante contactos realizados en plataformas digitales en el Valle de Aburrá.
De acuerdo con la información conocida, la víctima concretó el encuentro por medio de Facebook y acudió al lugar acordado para mostrar la motocicleta. Durante la conversación, el presunto comprador manifestó interés en el vehículo y solicitó probarlo. En ese momento, aprovechó la confianza del propietario para huir con la moto.
“Fui yo a mostrar la moto, cuando el hombre empezó a preguntar y a interesarse, yo le grabé unos videos y después seguimos hablando, de un momento a otro se desapareció”, relató la víctima.
Autoridades y expertos en seguridad vehicular señalan que este tipo de hechos corresponden a una modalidad de hurto por factor oportunidad. Los delincuentes contactan a personas que ofrecen vehículos en venta por redes sociales, acuerdan citas en espacios públicos y, tras generar confianza, se apoderan de los automotores y escapan.
Daniel Felipe López Montes, gerente de la empresa Ubikame GPS, explicó que los responsables suelen elegir lugares concurridos y bien iluminados, como parques o zonas cercanas a centros comerciales, para reducir sospechas. “Seleccionan sitios que generan confianza y ya tienen definida una ruta de escape”, indicó.
Las autoridades recomiendan a los ciudadanos extremar las medidas de precaución al vender vehículos por redes sociales, evitar entregar motos o carros para pruebas de manejo sin acompañamiento, exigir documentos, verificar la identidad de los posibles compradores y, de ser posible, realizar los encuentros en estaciones de Policía o sitios con control institucional.
La necesidad de vender un vehículo no debe poner en riesgo la seguridad personal ni el patrimonio. La prevención y la desconfianza razonable pueden evitar que más ciudadanos sean víctimas de esta modalidad delictiva.


