El alcalde de Girardot, Salomón Said Arias, reavivó el debate nacional sobre la crisis en la entrega de medicamentos por parte de las EPS, el mandatario entró en una farmacia de su localidad para reclamar por el presunto cierre del establecimiento y la falta de atención a los usuarios de Famisanar.
El hecho ocurrió en la farmacia Mercasalud, donde el alcalde llegó junto con funcionarios de su administración para verificar si el punto estaba prestando servicio. Al encontrar las puertas cerradas, Said Arias golpeó varias veces la reja hasta que una empleada, visiblemente sorprendida, abrió el local.
“Yo sí les voy a pedir un favor, atiendan a la gente… No vengan a pensar que es que somos bobos, porque para bobos tiempo sobra. Ustedes acá no están jugando sino con la vida de la gente”, se escucha decir al alcalde, en tono enérgico, mientras increpa a los trabajadores del lugar.
Según relató el propio mandatario, la farmacia argumentaba una supuesta inundación como motivo del cierre. Sin embargo, al ingresar, constató que las instalaciones no presentaban ningún daño que justificara la interrupción del servicio.
“Están jugando con la vida de la gente”
En un video, también muestra a Salomón Said discutiendo por teléfono con un representante de la farmacia, mientras detrás de él se observan estantes llenos de medicamentos.
“No, hermano, perdóneme que sí es la forma. Y perdóneme que me moleste, pero es que tengo 50 o 60 personas esperando. Hay gente que tiene hasta cirugías de corazón abierto pendientes, y ustedes no les entregan los medicamentos. A ustedes les pagan, el Gobierno nacional les gira, hermano”, reclamó el alcalde en tono airado.
La escena, calificada por muchos usuarios como “el gesto de un funcionario que sí defiende a su gente”, ha desatado una oleada de reacciones. Varios ciudadanos expresaron su respaldo al alcalde.
Una crisis que se agrava
El reclamo del mandatario de Girardot pone nuevamente sobre la mesa la crisis que atraviesa Famisanar, EPS intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud desde hace más de un año.
La situación se agudizó en septiembre de 2025, cuando la entidad terminó su contrato con Colsubsidio, gestor encargado de la dispensación de medicamentos, para pasar a nuevos operadores.
Famisanar argumentó que la ruptura se debió a fallas en la entrega oportuna de fármacos, mientras que Colsubsidio responsabilizó a la EPS por una deuda superior a 781.000 millones de pesos, que habría hecho inviable continuar el convenio.
En medio de los comunicados cruzados, la realidad sigue golpeando a los usuarios, quienes denuncian demoras, falta de medicamentos y dificultades para acceder a tratamientos de alto costo.
El episodio protagonizado por el alcalde Said Arias no solo se volvió tendencia en redes sociales, sino que también se convirtió en símbolo del reclamo ciudadano ante un sistema de salud que muchos consideran al borde del colapso.
“Lo que hizo el alcalde fue ponerle voz a lo que todos sentimos: están jugando con la vida de la gente”, señaló una habitante de Girardot entrevistada por medios locales.

