El Gobierno nacional decretó una serie de alivios en el pago del servicio de energía eléctrica para las familias afectadas por la emergencia climática en la región Caribe, con el fin de apoyar su recuperación económica tras los daños ocasionados por las fuertes lluvias.
La medida quedó establecida en el Decreto Legislativo 0214 del 5 de marzo de 2026, expedido en el marco de la Emergencia Económica, Social y Ecológica declarada en ocho departamentos del país.
De acuerdo con la normativa, los usuarios cuyas viviendas resultaron afectadas por el fenómeno natural no estarán obligados a pagar el servicio de energía mientras sus inmuebles no estén en condiciones de funcionamiento y hasta que las empresas restablezcan el suministro de manera segura.
Además, las familias damnificadas podrán diferir entre 12 y 36 meses el pago de las facturas correspondientes al ciclo anterior a la declaratoria de emergencia, así como los costos asociados a la reposición de equipos eléctricos y acometidas que hayan resultado dañados.
Tarifas diferenciales durante la emergencia
El decreto también establece que, durante el tiempo que dure la emergencia económica, las empresas comercializadoras deberán aplicar mecanismos de diferenciación para reducir el precio de la energía en los municipios afectados, respecto al esquema tarifario actual.
Este régimen tarifario especial podrá aplicarse hasta por un año después de restablecidas las condiciones técnicas del servicio, cuando las familias damnificadas puedan volver a utilizar normalmente sus viviendas.
Otra de las medidas contempla que, mientras esté vigente la emergencia económica, se suspenderán de manera excepcional los efectos económicos asociados al incumplimiento en los planes de inversión y reducción de pérdidas de los operadores de red en la región afectada.
La norma tendrá una vigencia de hasta dos años, periodo durante el cual se espera que se restablezcan las condiciones mínimas para la adecuada prestación del servicio de energía.
Daños en miles de viviendas y redes eléctricas
En los considerandos del decreto, el Gobierno advierte que la magnitud del frente frío causó graves daños estructurales en miles de viviendas, muchas de las cuales quedaron destruidas o inhabitables.
El fenómeno climático también afectó más de 5.700 kilómetros de redes eléctricas y cerca de 3.700 transformadores, lo que impactó la prestación del servicio y la capacidad económica inmediata de decenas de miles de familias.
Los departamentos incluidos en la declaratoria de emergencia son Córdoba, Antioquia, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó.
El Gobierno aseguró que estas medidas buscan proteger el acceso al servicio público de energía y apoyar la recuperación social y económica de las comunidades afectadas, mientras avanzan los procesos de reconstrucción en las zonas golpeadas por la temporada de lluvias.


