Durante el actual Gobierno Nacional, los hijos nativos o adoptivos de Urabá, ocupan cargos que antes casi siempre estaban destinados para los foráneos, como es el caso de la Defensoría del Pueblo.
José Antonio Quejada Vélez, llegó a la Defensoría desde el 25 de febrero de 2025, es abogado, nació en Quibdó Chocó, tiene Maestría en Derecho Público y Especialista en Resolución de Conflictos de la universidad Externado, Especialista en Gerencia Social de la Luis Amigo de Medellín, Especialista en Derechos Humanos de la ESAP y especialista en Sistema Penal Acusatorio de la Universidad Católica de Colombia.
Quejada es un hombre de Familia, con una férrea fe cristiana, casado con la pastora turbeña de la congregación Filipense 4:13, Candy Murillo Henríquez, y amante del Deporte.
Su llegada como Defensor Regional Urabá-Darién, ha caído bien, habla con los medios de comunicación, visita al territorio que es conocido por él, no importa si va en carro, panga, a pie, a caballo, o en moto, pero llega a las comunidades a aportar su dinamismo y a defender, proteger, y promocionar los derechos humanos.
Es que el Defensor, turbeño por adopción, tiene más de 24 años de experiencia profesional, la mayoría de ellos en Urabá, fue inspector de Policía, asesor jurídico, abogado litigante, personero, defensor público, secretario de gobierno y docente universitario. Representó a víctimas ante la Jurisdicción Especial para la Paz y ha hecho parte de la delegada de Mujer y Asuntos de Género.
Desde la Defensoría Regional del Urabá-Darién, está fortaleciendo los enfoques de Derechos étnico, de género y territorial, garantizando el acceso a la justicia y la defensa de los derechos fundamentales de la población.

Premio Transformadores 2025
Quejada Vélez, acaba de recibir el Premio Transformadores 2025 en la categoría Liderazgo Regional, distinción que reconoce a quienes impulsan cambios positivos en las comunidades y territorios de Colombia.
El jurado destacó su compromiso con la defensa de los derechos humanos, su labor en la protección de comunidades étnicas y su aporte al fortalecimiento de la institucionalidad en la región. La ceremonia se realizó en Cali, en el marco de la apertura del Festival Petronio Álvarez.
“Este reconocimiento reafirma mi compromiso de seguir trabajando con ética, firmeza y amor por las comunidades que han confiado en mi labor. Urabá es mi raíz y mi motor”, expresó Quejada Vélez.


