Así fue la fuga de “El Zorro”, disidente de las Farc, de la cárcel de Itagüí

Una noche que debía ser de celebración y tradición se convirtió en un episodio que ha sacudido al país y destapado la grave crisis del sistema penitenciario. En plena celebración de las Velitas, el 8 de diciembre, Darío Arcadio Zapata Mazo, alias “El Zorro” o “El Flaco”, un peligroso guerrillero condenado a más de 30 años por secuestro, extorsión, desplazamiento forzado y concierto para delinquir, escapó de la cárcel de máxima seguridad La Paz, en Itagüí.

 Una fiesta permitió la fuga

La alerta fue dada por la concejal de Medellín, Claudia Carrasquilla, quien denunció que dentro de la cárcel se estaba realizando una fiesta con mujeres, licor y presunta presencia de droga, situación que facilitó que el recluso se moviera libremente por el penal y finalmente escapara.

Según las denuncias, esa noche hubo ingreso irregular de visitantes, tráfico interno de personas, puertas abiertas y un ambiente totalmente ajeno a un centro penitenciario de máxima seguridad.

Salió como Pedro por su casa

Versiones preliminares señalan que El Zorro abandonó su pabellón, cruzó el área administrativa y salió por la puerta destinada para los abogados, sin verificación de identidad y sin que se activara ningún protocolo.

Incluso, algunos funcionarios habrían señalado que el recluso ya sabía que sería imputado nuevamente por ocho homicidios, entre ellos la desaparición forzada de un menor, lo que pudo motivar su escape.

“Una vergüenza nacional”: concejal Carrasquilla

“Un guerrillero se fuga como si nada mientras adentro había fiesta, mujeres entrando y saliendo y las puertas abiertas como si fuera un centro comercial. Esto no es una falla de seguridad: es negligencia, permisividad y posible corrupción”.

Carrasquilla aseguró que este caso es una muestra de las cárceles sin control que existen en el país y de “criminales privilegiados” que actúan con total comodidad dentro de los penales.

Reacción del Gobierno e investigaciones

El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga Franco, calificó la situación como “gravísima” y recordó que, en los últimos cuatro años, Colombia ha registrado 44 fugas irregulares, muchas de ellas producto de fallas en la verificación y controles internos.

El Gobierno anunció: Investigaciones inmediatas dentro del Inpec. Revisión del personal de guardia de turno. Rastreo de visitantes, funcionarios y contratistas. Implementación de controles biométricos obligatorios. Refuerzo de anillos de seguridad en cárceles de alto riesgo.

Búsqueda en marcha

La Policía y la Fiscalía activaron un plan de búsqueda en todo el Valle de Aburrá y el departamento de Antioquia. No se descarta que alias El Zorro cuente con apoyo externo de las estructuras de las disidencias.

Crisis que se agrava

La fuga se suma a otros episodios recientes, como el “cambiazo” en La Picota ocurrido 24 horas antes. Hechos que, según expertos y líderes de opinión, dejan en evidencia un sistema penitenciario debilitado, permeable y sin control.

Recientes fugas alertan crisis carcelaria en Colombia

En menos de un mes, Antioquia y el país han registrado una serie de fugas que evidencian la profunda crisis de seguridad en cárceles, estaciones de policía y centros de reclusión transitoria. La escapada de alias “El Zorro” en Itagüí no es un caso aislado, sino parte de un patrón creciente de fallas, desorden interno y posibles actos de corrupción.

18 presos se fugaron del comando de Policía de Apartadó

El hecho ocurrió a mediados de noviembre, cuando 18 detenidos escaparon de los calabozos del Comando de Policía de Apartadó.

Los internos, que se encontraban hacinados en las celdas temporales de la estación, aprovecharon un descuido en la vigilancia nocturna y abrieron un hueco en la pared para huir.

La mayoría estaban procesados por delitos como hurto, porte ilegal de armas y microtráfico. Algunos fueron recapturados, pero varios continúan prófugos. Hasta el momento dos fueron recapturados porque de cuenta propia se presentaron a las autoridades.

Este episodio reactivó las alertas sobre el grave hacinamiento en estaciones de policía del Urabá, que en algunos casos supera el 300 %, y sobre el uso indebido de estas instalaciones como sustituto de cárceles.

La fuga en La Picota, Bogotá: un “cambiazo” que dejó en ridículo al sistema

El 7 de diciembre, solo un día antes de la fuga de alias “El Zorro”, un preso condenado por secuestro extorsivo escapó de la cárcel La Picota, en Bogotá, mediante la modalidad de “cambiazo”.

El recluso salió haciéndose pasar por otro interno al que liberaban por orden judicial. El hecho puso en evidencia la falta de verificación biométrica y los controles manuales obsoletos que aún operan en algunas cárceles de alta seguridad.

Este caso fue duramente cuestionado porque ocurre en uno de los penales más vigilados del país.

Otros episodios

En los últimos cuatro años se han registrado 44 fugas irregulares en Colombia, según cifras entregadas por el Ministerio de Justicia.

En Antioquia, además de Apartadó e Itagüí, se han presentado: Escape de internos en estaciones de policía en Medellín y Bello por colapso en los calabozos. Intentos de fuga en la cárcel El Pedregal, algunos frustrados por el personal de guardia.

Patrón que se repite

Las autoridades y expertos coinciden en que estas fugas tienen elementos comunes: Hacinamiento extremo en estaciones y centros temporales. Corrupción interna o complicidad en algunos penales.  Débil verificación de identidad, aún sin sistemas biométricos obligatorios. Puertas abiertas, fiestas internas y descontrol operativo, como denunció la concejal Carrasquilla en Itagüí. Falta de personal, pues el Inpec opera con un déficit superior al 30 %.

El escape de alias “El Zorro” no es un hecho aislado: es la punta visible de un problema estructural que afecta desde los grandes penales, como La Picota e Itagüí, hasta los comandos de Policía en municipios como Apartadó.

Las fugas recientes muestran un sistema penitenciario vulnerable, permeable y en evidente crisis, que requiere intervención profunda y urgente, como lo ha pedido a través de sentencia la Corte Constitucional.

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