Un auxiliar de enfermería de la Clínica Chinita, en Apartadó, denunció que su bicicleta había sido hurtada mientras cumplía su turno nocturno. Según relató, dejó la cicla asegurada en el andén antes de ingresar a trabajar, pero al finalizar su jornada encontró el candado violentado y el vehículo desaparecido.
Una cámara de seguridad ubicada en las cercanías registró el momento en que un hombre se llevó la bicicleta, lo que permitió que el caso se difundiera rápidamente a través de las plataformas digitales de La Chiva de Urabá.
Sin embargo, horas después el hecho dio un giro inesperado. La publicación realizada por La Chiva de Urabá llegó hasta la familia del joven que aparecía en el video, quienes reconocieron la bicicleta y descubrieron que no era prestada, como él había asegurado.
La familia, al enterarse de la situación, se comunicó de inmediato con el afectado y le devolvió la bicicleta voluntariamente, cerrando el caso sin confrontaciones y demostrando un gesto de responsabilidad y respeto hacia la comunidad.
En la foto: el auxiliar de enfermería tras recuperar su bicicleta.
