El Mecanismo Tripartito de Seguimiento, Monitoreo y Verificación (MTSMV) presentó su segundo informe sobre el proceso de conversaciones entre el Gobierno nacional y el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), en el que expone los principales avances alcanzados y los desafíos que persisten en varios municipios priorizados del país, entre ellos Nuevo Belén de Bajirá y Mutatá, en la región de Urabá.
El documento da cuenta de acciones enfocadas en la atención de niños, niñas y adolescentes, el fortalecimiento de programas sociales, la promoción de espacios de participación comunitaria y el impulso a iniciativas de sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito.
Uno de los resultados destacados corresponde a Nuevo Belén de Bajirá, donde 596 familias participan en procesos de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos que abarcan un total de 742,86 hectáreas. Según el informe, estas acciones hacen parte de la estrategia para ofrecer alternativas económicas legales a las comunidades rurales y consolidar escenarios de paz en el territorio.
En el municipio de Mutatá, el MTSMV reportó la realización de espacios de diálogo y participación con líderes comunitarios, juntas de acción comunal y autoridades indígenas, con el objetivo de fortalecer la articulación entre las instituciones y las comunidades para el seguimiento de los compromisos adquiridos durante el proceso de conversaciones.
El informe también resalta que las comunidades han tenido un papel activo en los escenarios de diálogo, contribuyendo al monitoreo de las medidas implementadas y al fortalecimiento de la confianza entre los actores involucrados.
Retos para consolidar el proceso
Pese a los avances, el Mecanismo Tripartito identifica importantes desafíos para garantizar el éxito del proceso. Entre ellos se encuentran el fortalecimiento de la presencia institucional en los territorios, el mejoramiento de las estrategias de protección ambiental, la ampliación de las acciones para prevenir el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes por grupos armados ilegales y el fortalecimiento de la atención dirigida a la población migrante y a los jóvenes.
El informe señala que la continuidad de estos esfuerzos dependerá de una mayor articulación entre las entidades del Estado, las comunidades y los diferentes actores involucrados en el proceso de conversaciones.
Con este segundo balance, el MTSMV busca evidenciar los avances obtenidos, así como las necesidades que aún deben atenderse para consolidar las iniciativas de paz y desarrollo en regiones históricamente afectadas por el conflicto armado, como Urabá.


