Banda criminal condenada a 50 años por torturar y robar a mujeres en Medellín

Medellín, 18 de junio de 2025  

En una decisión histórica, la justicia antioqueña condenó a 50 años de prisión a Miguel Ángel Botero Mosquera, de 24 años, y María Paula Sierra Alba, de 20, por integrar una banda criminal que secuestraba, torturaba y robaba a mujeres en Medellín entre diciembre de 2023 y abril de 2024.

Modus operandi

Según las autoridades, las víctimas —en su mayoría trabajadoras sexuales y masajistas a domicilio— eran contactadas mediante redes sociales. Citadas en barrios como Robledo, Laureles y El Poblado, las mujeres acudían bajo falsas promesas y, al llegar, eran desnudadas, amarradas, golpeadas, quemadas —algunas con plancha en zonas sensibles— y amenazadas con armas blancas o fuego, para obligarlas a entregar claves bancarias y pertenencias.

Alcance de los crímenes

Las investigaciones de la Fiscalía y el Gaula de la Policía revelaron al menos ocho víctimas entre diciembre de 2023 y abril de 2024, y un botín que superó los 80 millones de pesos en dinero en efectivo, joyas, celulares y tarjetas.

Además de Botero Mosquera y Sierra Alba, fueron capturados otros tres cómplices: William Samuel Suárez Rubiano (22), David Alonso García Restrepo (31) —quien aceptó cargos y fue sentenciado a 31 años y 10 meses— y Santiago Úsuga Montoya (31), aún a la espera de juicio.

Reacciones de las víctimas

Una de las mujeres agredidas, identificada como Karen, sufrió quemaduras en el rostro y otras zonas del cuerpo. Tras su rescate, fue sometida a cinco cirugías reconstructivas, aunque los médicos han calificado sus secuelas como «irreversibles». Su testimonio y el reconocimiento facial fueron determinantes para identificar a los responsables.

Juicios y condena

El juicio oral, iniciado en mayo, culminó con la condena de 50 años para los cabecillas del grupo, en aplicación de los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro extorsivo agravado, tortura y hurto agravado. María Paula planeaba alcanzar un acuerdo de colaboración, mientras que Botero Mosquera negó su responsabilidad, a pesar del peso de las evidencias.

La red

Según la Fiscalía, la banda pudo haber operado en otras ciudades como Bogotá, con tentáculos aún por descubrir. El ente acusador también solicitó que se realice una prueba de Estambul a las víctimas, herramienta reconocida para documentar el impacto físico y psicológico de la tortura. Además, se advirtió que la investigación sigue abierta para identificar más implicados y posibles víctimas.

Reflexión final

Este caso representa una de las condenas más severas en la historia reciente de crímenes contra mujeres en Medellín. La contundente sentencia de 50 años refuerza el mensaje de que la violencia de género y la tortura no quedarán impunes. Las autoridades reiteran el llamado para que cualquier víctima o testigo de casos similares acuda sin miedo a denunciar.

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