El presidente Gustavo Petro encabezó en Buenaventura la ceremonia de bautizo del buque hospital Benkos Biohó, una embarcación diseñada para llevar atención médica a las zonas más apartadas del litoral Pacífico colombiano.
El mandatario destacó la importancia de esa iniciativa dentro del modelo preventivo de salud impulsado por su Gobierno. “Este buque hospital representa quizá nuestro mayor esfuerzo. Es una inversión de 87 mil millones de pesos del Gobierno Nacional hacia el pueblo del Pacífico”, afirmó.
El buque fue amadrinado por Rosmilda Quiñones Fajardo, reconocida lideresa y partera del Pacífico, símbolo de los saberes ancestrales en salud comunitaria. Su elección resalta la articulación entre la medicina científica y las prácticas tradicionales que han sostenido la vida en territorios históricamente excluidos.
Rosmilda, nacida en Magüí Payán en 1950 y fundadora de la Asociación de Parteras Unidas del Pacífico (Asoparupa), ha sido clave en el reconocimiento de la partería afrocolombiana como patrimonio cultural, incluso a nivel mundial tras el aval de la Unesco en 2023.

Atención médica donde antes no llegaba
El Benkos Biohó fue diseñado y construido en Colombia por la Cotecmar, y funcionará como una plataforma móvil de atención integral en salud.
La embarcación tiene la capacidad de navegar tanto en mar como en ríos, lo que le permitirá llegar a municipios costeros y fluviales de departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.
Entre las zonas priorizadas están ríos como Baudó, San Juan, Micay, Guapi y Mira, en regiones donde el acceso a servicios médicos ha sido históricamente limitado.
Tecnología y servicios
El buque cuenta con 40 metros de largo y 10 de ancho, con capacidad para 35 personas a bordo, entre tripulación y personal médico.
Está equipado con:
- 1 quirófano
- 4 consultorios especializados
- 4 salas de recuperación
- 1 sala de mamografía
- 1 sala de ecografía
- 1 sala de rayos X
- 2 consultorios odontológicos
- 1 incubadora
- Helipuerto
Además, prestará servicios como consultas generales y especializadas (ginecología, pediatría, cardiología, psicología), cirugías, diagnósticos clínicos y jornadas de vacunación.
Impacto en la región
Se estima que en su primera etapa beneficiará a cerca de 150.000 habitantes del litoral Pacífico, llevando atención médica a comunidades donde incluso desplazarse a un hospital implica altos costos y largos recorridos.
Más allá de su infraestructura, el buque también será un espacio seguro para la misión médica en zonas afectadas por el conflicto, garantizando atención bajo principios de neutralidad y humanidad.
Historias que reflejan esperanza
Entre las primeras beneficiarias está Marisol de la Cruz, quien encontró en el buque una oportunidad para tratar una enfermedad sin tener que viajar a Cali.
“Gracias a quienes idearon esta herramienta, porque también mi hija tendrá la posibilidad de ser atendida aquí”, expresó.
Por su parte, la médica Valentina Collazos destacó la importancia del proyecto: “Nos permite no solo prestar servicios de salud, sino ofrecer calidad con equipos de alta tecnología”.
El capitán del buque, Jorge Eliecer López, cerró la jornada con su tradicional mensaje: “Buen viento y buena mar”, anunciando el inicio de las misiones médicas en los próximos días.


