La multinacional bananera estadounidense Chiquita Brands, fue hallada culpable por financiación del paramilitarismo en Colombia, según determinó la justicia de Estados Unidos, luego de seis semanas de juicio.
La compañía ya se había declarado culpable por entregar dinero a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), luego de que el Departamento de Justicia estadounidense la investigara, por lo que tuvo que pagar 25 millones de dólares.
De acuerdo con la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad en Colombia, la empresa efectuó 100 pagos por más de 1,7 millones de dólares a tres bloques de las AUC; Norte, Bananero y Elmer Cárdenas, entre 1997 y 2004, organizaciones armadas que le brindaban “seguridad privada” a las empresas de la multinacional.
Chiquita Brands, deberá pagar $38.3 millones de dólares a 16 familiares de las personas asesinadas por grupos paramilitares.
El veredicto fue emitido por el jurado del caso de West Palm Beach en los Estados Unidos: «Este veredicto envía un poderoso mensaje a las empresas de todo el mundo: no quedarán impunes quienes se beneficien de violaciones de los derechos humanos. Estas familias, víctimas de grupos armados y empresas, hicieron valer su poder y prevalecieron en el proceso judicial», declaró en un comunicado de prensa Marco Simons, asesor jurídico de EarthRights International y abogado de uno de los demandantes.
Reacciones del presidente Petro
“Mi pregunta es, ¿por qué la justicia de Estados Unidos es la que llega a la verdad y no es la justicia colombiana? ¿Por qué no fue la Fiscalía, que tenía la obligación de llevar al fondo de la verdad judicial el proceso del paramilitarismo en Urabá y, por tanto, las acusaciones y confesiones que los mismos paramilitares hicieron alrededor del papel de esta empresa norteamericana, Chiquita Brands, ¿que hoy la justicia de los Estados Unidos acusa y condena?


