Con $14.600 millones el Gobierno comenzó a comprar papa para apoyar a los productores

La inversión busca aliviar la crisis por sobreoferta y caída de precios en el sector papero

En medio de la difícil coyuntura que atraviesan los productores de papa en el país, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural puso en marcha el Programa de Apoyo para el Manejo de Excedentes Estacionales de Pequeños Productores, una estrategia de compra pública que busca garantizar ingresos dignos a las familias campesinas y evitar la pérdida de las cosechas.

Con una inversión de $14.600 millones, el Gobierno Nacional adquirirá de manera directa cerca de 8.000 toneladas de papa producidas por pequeños agricultores, en una acción que también apunta a fortalecer la seguridad alimentaria y mejorar la distribución de alimentos en comunidades vulnerables.

Primeras entregas en Arauca

La iniciativa comenzó con una primera entrega en Saravena, Arauca, donde alrededor de 8.000 familias recibieron papa fresca para su consumo. En los próximos días, el programa se extenderá a los departamentos de Antioquia, Cauca, Nariño, Santander y Norte de Santander, tras avanzar en las compras en Cundinamarca y Boyacá, principales zonas productoras.

El Ministerio de Agricultura articuló esfuerzos con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Ministerio de la Igualdad, el Departamento de Prosperidad Social (DPS), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y el Ministerio de Defensa, con el fin de garantizar una distribución eficiente del alimento en regiones afectadas por la variabilidad climática y en zonas con alta vulnerabilidad socioeconómica.

La meta del programa es beneficiar a más de 600.000 familias en todo el país, con la entrega de una arroba de papa por hogar, priorizando los territorios más necesitados, especialmente en la región Caribe.

Un salvavidas para el sector papero

El programa se activa en un momento crítico para los paperos, marcado por una sobreoferta estacional derivada de condiciones climáticas favorables y del aumento de las áreas sembradas durante el 2025. Esta situación ha provocado una caída de precios de hasta el 68%, lo que representa pérdidas promedio de $14,5 millones por hectárea cultivada.

La medida, además de ofrecer un alivio económico inmediato, responde a los compromisos adquiridos en la Mesa Nacional Papera, donde el Gobierno se comprometió a buscar soluciones estructurales que garanticen la sostenibilidad del cultivo y la protección del ingreso campesino.

Hacia un modelo agroalimentario sostenible

Según el Ministerio de Agricultura, esta iniciativa no solo atiende una coyuntura de precios, sino que forma parte de la transición hacia un modelo agroalimentario más justo, solidario y sostenible, en el que el Estado asume un rol activo en la regulación de los mercados y la compra pública de alimentos producidos por el campo colombiano.

“Esta es una respuesta concreta para proteger el trabajo de quienes garantizan la alimentación de Colombia”, destacó la cartera agrícola al anunciar la puesta en marcha del programa.

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