La justicia condenó a cinco personas involucradas en el asesinato de un ciudadano italiano ocurrido el 5 de abril de 2025 en Santa Marta, un caso que generó conmoción por la forma en que fue ejecutado el crimen y por las posteriores acciones para ocultar el cuerpo de la víctima.
De acuerdo con la investigación adelantada por fiscales de la Seccional Magdalena y de la Dirección Especializada contra las Violaciones de los Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, el extranjero fue contactado a través de una aplicación virtual de citas y convencido de asistir a un supuesto encuentro en una vivienda del barrio San José del Pando.
Las autoridades establecieron que el ciudadano llegó hasta el inmueble luego de ser engañado por integrantes de la estructura involucrada en el hecho. Según el expediente judicial, una vez en el lugar habría sido sometido violentamente para despojarlo de sus pertenencias.
La Fiscalía indicó que Isaac Enrique Márquez Charris, Brayan Augusto Cantillo Salcedo y Oswall Moisés Ospino Navarro participaron directamente en el crimen. De acuerdo con las pruebas recopiladas, la víctima fue golpeada con un arma de fuego y objetos contundentes, además de ser atacada con arma cortopunzante hasta causarle la muerte.
Posteriormente, el cuerpo fue desmembrado y distribuido en bolsas plásticas que fueron abandonadas en distintos sectores de Santa Marta con el propósito de dificultar la identificación y entorpecer las labores investigativas de las autoridades.
Según la investigación, Oswall Moisés Ospino Navarro también habría sido el encargado de transportar al hombre que contactó al ciudadano italiano y lo indujo a desplazarse hasta la vivienda donde ocurrió el homicidio.
La Fiscalía señaló además que José Ángel Liscano intervino posteriormente para ayudar a ocultar evidencia relacionada con el crimen, almacenando y movilizando partes del cuerpo en bolsas plásticas antes de ser abandonadas en diferentes puntos de la ciudad.
Durante el proceso judicial también se estableció que Andrea Camila Verdugo Escorcia tuvo conocimiento de lo sucedido y, pese a ello, no informó oportunamente a las autoridades sobre el caso.
Luego de aceptar los cargos imputados por la Fiscalía, un juez penal de conocimiento emitió sentencia contra los implicados.
Isaac Enrique Márquez Charris, Brayan Augusto Cantillo Salcedo y Oswall Moisés Ospino Navarro fueron condenados a 25 años y 10 meses de prisión por los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y agravado, y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
Por su parte, José Ángel Liscano recibió una condena de 30 meses de prisión por el delito de ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
Andrea Camila Verdugo Escorcia fue sentenciada a 24 meses de prisión por omisión de denuncia de particular.
Las autoridades indicaron que este caso permitió esclarecer la cadena de participación de cada uno de los involucrados y reconstruir los movimientos realizados tras el homicidio, incluyendo el traslado y abandono de restos humanos en diferentes zonas de la capital del Magdalena.
El caso generó amplio rechazo tanto en Colombia como en sectores internacionales debido a la gravedad de los hechos y a la violencia ejercida contra la víctima, además de reabrir el debate sobre los riesgos asociados a delitos cometidos mediante engaños a través de plataformas digitales.


