El esperado regreso de Conor McGregor al octágono terminó de manera inesperada. El peleador irlandés perdió por nocaut técnico (TKO) frente al estadounidense Max Holloway durante el combate estelar de UFC 329, disputado en Las Vegas, luego de permanecer más de cinco años alejado de la competencia.
La pelea concluyó apenas transcurría poco más de un minuto del primer asalto, cuando McGregor sufrió una lesión en la rodilla derecha tras ejecutar una patada. Aunque intentó continuar, el árbitro decidió detener el combate al evidenciar que el irlandés no podía defenderse en condiciones, decretando la victoria de Holloway por nocaut técnico.
Con este resultado, Max Holloway tomó revancha de la derrota que había sufrido ante McGregor en 2013, cuando ambos se enfrentaron por primera vez en la UFC.
Tras el combate, el presidente de la UFC, Dana White, señaló que la lesión podría corresponder a una rotura del ligamento cruzado anterior (ACL), aunque el diagnóstico definitivo dependerá de los exámenes médicos. Por su parte, McGregor manifestó en sus redes sociales que no presentaba molestias antes de la pelea y aseguró que trabajará para regresar nuevamente al octágono.


