Con equipo técnico especializado y maquinaria amarilla, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran) apoya la atención de las emergencias por lluvias registradas en las últimas horas en ese departamento.
El director encargado del Dagran, Carlos Mario Zuluaga Gómez, informó que en lo corrido del año se han presentado 11 emergencias, siete de ellas asociadas a lluvias, que dejan un balance preliminar de 1.322 familias afectadas en diferentes municipios.
Durante el fin de semana se reportaron tres emergencias por parte de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo en Uramita, San Francisco y Turbo.
En Uramita, se registró un movimiento en masa en el sector El Tigre de la vereda Murrapal, que generó afectación en la vía. Hasta el lugar fue enviado personal técnico del Dagran para evaluar los riesgos y definir acciones de mitigación.
En San Francisco, las fuertes lluvias del sábado ocasionaron un movimiento en masa en la vía que comunica a San Francisco con el corregimiento de San Isidro. El evento dejó una familia afectada y dificultades en la movilidad.
En ese municipio también se desplegó personal técnico y se anunció el envío de maquinaria amarilla para atender la emergencia.
En el municipio de Turbo, las lluvias provocaron inundaciones en la zona rural del sector Los Manatíes, con afectación a cultivos y viviendas. De acuerdo con el reporte preliminar, cerca de 40 familias resultaron afectadas.
El Dagran adelanta la gestión de recursos para que el municipio pueda construir jarillones y mejorar la capacidad hidráulica de los afluentes.
El director encargado explicó que, según el IDEAM y los pronósticos del Sistema de Alerta y Monitoreo de Antioquia (SAMA), el departamento atraviesa una época de transición con advertencia de condiciones asociadas al fenómeno de La Niña, lo que ha contribuido al aumento de lluvias desde octubre pasado.
No obstante, se prevé que durante las dos últimas semanas de enero las precipitaciones disminuyan.
Las autoridades reiteran el llamado a las comunidades a mantenerse informadas por los canales oficiales y a reportar cualquier situación de riesgo a los organismos de emergencia locales.


