Dejó las pandillas para servir a Dios

En el  Bloque Uno del barrio Obrero de Apartadó, nos encontramos la historia de Wilmar Rada de 18 años, quien durante casi tres años, estuvo inmerso en el mundo de las pandillas, siendo parte activa del grupo 02 y participando en frecuentes enfrentamientos, pero su vida cambió y hoy está orgulloso de haber encontrado la redención guiado por la fe:


“Era un joven que estaba en las pandillas y las drogas, y solo Dios pudo cambiarme, hace un tiempo estuve perdido en esta vida hasta que llegó Dios a mi vida”, expresó Rada, y añadió que curó las heridas y quitó la venganza de su corazón: “Dios es real y puede cambiarte, solo búscalo y lo encontrarás”.

El joven, que alguna vez estuvo perdido en un oscuro camino, ahora se embarca con orgullo en una nueva jornada, dejando un mensaje de esperanza para aquellos que enfrentan circunstancias similares.

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