En respuesta a la emergencia climática que afectó al departamento de Córdoba, el Gobierno nacional adelanta una estrategia integral que combina la recuperación ambiental del sistema de humedales del Bajo Sinú con la entrega de tierras a comunidades campesinas. Las acciones buscan mitigar el impacto de las inundaciones y restablecer el equilibrio ecológico en esa zona del Caribe colombiano.
La ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, visitó el municipio de Cereté y la Ciénaga de Corralito para supervisar las intervenciones orientadas a recuperar los flujos naturales del agua entre el río Sinú y los humedales del Bajo Sinú.
Intervención ambiental
Durante años, la construcción irregular de jarillones interrumpió la conexión natural entre el río y las ciénagas, alterando el ecosistema y aumentando el riesgo de inundaciones.
Las autoridades ambientales, incluyendo la Corporación Autónoma Regional de los Valles del río Sinú y del San Jorge, ordenaron la apertura del jarillón norte, de aproximadamente 1,2 kilómetros, mediante cuatro cortes realizados con maquinaria pesada. El procedimiento se ejecutó sin explosivos, priorizando una remoción controlada que permitiera restablecer gradualmente el flujo del agua.
Según el Ministerio de Ambiente, esa medida facilita la reconexión hidráulica entre el río Sinú y la Ciénaga de Corralito, permitiendo que el agua recupere su curso natural sin generar riesgos para las comunidades cercanas, y asi restablecer la funcionalidad ecológica del sistema de humedales, considerado uno de los más importantes de la región Caribe.
Reforma agraria y entrega de tierras
De manera paralela, el Gobierno avanza en la adjudicación de predios a organizaciones campesinas, como parte de la reforma agraria. La Agencia Nacional de Tierras, entregó dos predios rurales de 105,52 y 83,94 hectáreas a las asociaciones campesinas Apacis, Asoparcer y Asopico. Uno de los terrenos adjudicados colinda directamente con la ciénaga y, según las autoridades, había sido ocupado previamente por estructuras criminales.
Enfoque de “reforma rural anfibia”
La ministra Vélez explicó que esas acciones hacen parte de un modelo de “reforma rural anfibia”, que busca armonizar el uso del suelo con la dinámica natural del agua.
“Estamos comenzando a abrir nuevamente los caminos del agua. Durante décadas se levantaron barreras que afectaron tanto al ecosistema como a las comunidades campesinas y pescadoras”, señaló la funcionaria.
Por su parte, Felipe Harman de la ANT, indicó que la estrategia también apunta a recuperar zonas de uso público dentro del sistema de ciénagas, como playones y terrenos comunales, fundamentales para la regulación hídrica.
Las acciones hacen parte de una política orientada a prevenir nuevas emergencias por inundaciones, recuperar el equilibrio ambiental del Bajo Sinú.


