El desenlace fatal dejó dolor en los municipios de Bello y Tarazá, tras el fallecimiento de Manuela Loaiza Jaramillo y María José Villa Jaramillo, dos primas que perdieron la vida en accidente de tránsito ocurrido en el sector de Niquía, mientras se movilizaban en motocicleta.
Las versiones conocidas por La Chiva de Urabá, indican que habían salido juntas y, solo minutos después, chocaron la motocicleta contra un poste. Manuela falleció en el lugar de los hechos, mientras que María José fue trasladada con urgencia a un centro asistencial, donde horas más tarde falleció.
Manuela era policía
Manuela Loaiza Jaramillo tenía 24 años y hacía parte de la Policía Nacional de Colombia, institución a la que ingresó movida por su vocación de servicio y su compromiso con la seguridad ciudadana. Al momento del accidente se encontraba en su día de descanso y debía reincorporarse a sus labores en horas de la noche.
Familiares y allegados la recuerdan como una joven disciplinada, responsable y solidaria, cualidades que la destacaron tanto en su entorno familiar como en su vida profesional. Su partida ha generó sentimiento de tristeza entre compañeros de la institución y amigos, quienes comentaron acerca de su entrega y amor por el uniforme que portaba.

María José Villa, alegría y cercanía familiar
María José Villa Jaramillo, su prima, era reconocida por su carácter alegre, su cercanía con la familia y su espíritu amable. Aunque luchó por su vida tras el accidente, finalmente no logró sobrevivir, dejando un dolor inmenso entre quienes la conocieron.
Ambas jóvenes eran oriundas de Tarazá, en el Bajo Cauca antioqueño, pero desde hacía varios años residían en Bello, donde habían construido más fuertes lazos de amistad y familiaridad.
Acompañamiento institucional
La tragedia causó conmoción en Tarazá, donde la Alcaldía expresó públicamente su solidaridad con las familias Jaramillo y Villa. La Alcaldía recordó a Manuela y María José como jóvenes llenas de vida, amables y queridas por su comunidad, y elevó una oración por el eterno descanso de ambas, pidiendo fortaleza y consuelo para sus seres queridos.
Llamado a la reflexión
La muerte de Manuela y María José enlutó a dos municipios y es propició para insistir en la necesidad de manejar con prudencia y pericia en las vías, especialmente entre los jóvenes, quienes siguen siendo el segmento de la población más afectado por los siniestros viales.


