Washington y Londres refuerzan ofensiva militar para proteger el comercio en el Mar Rojo
Ubicación: Yemen / Mar Rojo
Estados Unidos y el Reino Unido han intensificado sus operaciones militares en Yemen bajo la campaña denominada “Operación Rough Rider”, en un esfuerzo conjunto por proteger las rutas marítimas internacionales en el Mar Rojo y el Golfo de Adén. La operación busca desmantelar la infraestructura de los hutíes, responsables de ataques con misiles y drones a embarcaciones comerciales y petroleras en una de las zonas más estratégicas del mundo.
Los ataques más recientes, realizados durante la noche del 15 de junio, destruyeron instalaciones clave, incluyendo sistemas de radar, depósitos de armas y plataformas de lanzamiento de misiles. Fuentes militares confirmaron que se trata de la acción más amplia desde el inicio de la operación en marzo de 2025.
Objetivos de la Operación Rough Rider
La campaña militar tiene como principal meta garantizar la libertad de navegación y la seguridad marítima en el Mar Rojo, un corredor vital para el comercio global. Según el Pentágono, los hutíes han incrementado sus agresiones contra buques comerciales, generando un aumento de los costos de transporte marítimo y un impacto negativo en los mercados energéticos.
“No permitiremos que las amenazas de un grupo insurgente comprometan el libre tránsito y la seguridad de nuestros aliados”, declaró el portavoz del Departamento de Defensa de EE.UU.
La colaboración entre EE.UU. y Reino Unido subraya la determinación de ambas naciones de actuar de manera coordinada frente a riesgos que afectan al comercio internacional y a la estabilidad regional.
Reacciones internacionales y humanitarias
Las operaciones militares han despertado la preocupación de organizaciones internacionales por el impacto humanitario en Yemen, un país ya afectado por años de conflicto y crisis humanitaria. Naciones Unidas ha hecho un llamado a la moderación y a priorizar soluciones diplomáticas que eviten una escalada mayor en la región.
Por su parte, los gobiernos de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos expresaron su respaldo a la operación, mientras que Irán criticó los ataques, calificándolos como “una violación a la soberanía de Yemen”.
El aumento de los ataques hutíes y la respuesta militar han generado incertidumbre en los mercados globales, elevando los precios del crudo y afectando las rutas comerciales que conectan Asia, África y Europa. Analistas señalan que una prolongación del conflicto podría generar una crisis de suministro que afecte el comercio global y la economía mundial.


