Egidio Arias Benítez, de 45 años, pedalea con una sola pierna por las vías de Urabá

Día por medio, se le ve en las carreteras de la región, durante su recorrido, recibe aplausos y apoyo de conductores: «Gracias a este deporte siento que puedo volar y que Dios me dio una nueva oportunidad,» le dijo Arias Benítez, nativo de Chigorodó, a La Chiva de Urabá.

Egidio despertó su pasión por el ciclismo, desde los 16 años, cuando comenzó a trabajar en un taller de bicicletas.

«Yo he aprendido que la peor discapacidad es estar completo. La gente se asombra porque tengo un pie y monto bicicleta, y muchos no son capaces de hacerlo teniendo dos pies, la discapacidad está en la mente,» afirmó.

Ha recorrido miles de kilómetros, incluyendo rutas como Chigorodó-Medellín y Medellín-Bogotá, disfrutando de los paisajes y encontrando en el deporte un cambio significativo en su vida: «El único límite es el cielo, a veces me da miedo salir a montar porque algunos conductores no respetan a los ciclistas, solo pedimos que nos respeten el espacio para seguir avanzando.»

El 22 de octubre de 2007, Arias Benítez sufrió un accidente de tránsito entre Carepa y Chigorodó que le causó una fractura en la pierna, meses después, tuvo que ser amputada.

Con el apoyo de su esposa y sus tres hijos, comenzó a entrenar: «Al inicio no fue fácil, hubo momentos en que pensé que no era capaz, pero mi esposa me dio ánimos, en el tercer intento hice un recorrido más grande, y ya nadie me para,» recordó Arias.

Además de su pasión por el ciclismo, es locutor y utiliza los micrófonos todos los días para dejar un mensaje de motivación:  «Nada ni nadie nos puede desanimar, podemos salir adelante, no importa la dificultad que tengamos, todos tenemos un héroe”, expresó.

Scroll al inicio