En medio de un complejo panorama diplomático entre Colombia y Ecuador, tropas del Ejército Nacional asestaron un duro golpe al narcotráfico en la zona de frontera. Soldados de la Tercera División destruyeron un laboratorio para el procesamiento de clorhidrato de cocaína en la vereda Llano Grande, municipio de Cumbal, Nariño, muy cerca del límite binacional.
La operación militar se desarrolló mientras se mantienen las tensiones entre ambos países, luego de que el presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunciara la imposición de aranceles del 30 % a productos colombianos. En respuesta, el presidente Gustavo Petro adoptó medidas similares sobre productos ecuatorianos y, además, suspendió la venta de energía a Ecuador, lo que representaría pérdidas cercanas a dos millones de dólares diarios para el país vecino.
Laboratorio con alta capacidad de producción
De acuerdo con información oficial, la infraestructura ilegal estaba distribuida en cuatro áreas y tenía capacidad para producir hasta dos toneladas mensuales de clorhidrato de cocaína.
Durante la intervención, las autoridades hallaron:
- 450 kilogramos de clorhidrato de cocaína
- 20 kilogramos en bloques sólidos
- 950 galones de cocaína en suspensión
- Más de 2.000 galones de insumos líquidos
- 200 kilogramos de insumos sólidos
- Equipos y maquinaria para la producción del alcaloide
En el lugar fue capturado un hombre, quien quedó a disposición de las autoridades.
Golpe millonario a las economías ilícitas
Según el Ejército Nacional, este resultado afecta las economías ilegales en más de 6.700 millones de pesos, impactando de manera directa la cadena del narcotráfico en el suroccidente del país, una región estratégica para el tráfico de drogas hacia Centroamérica y otros mercados internacionales.
Las autoridades reiteraron que los operativos continuarán en la zona fronteriza, pese al contexto diplomático actual, con el objetivo de debilitar las estructuras criminales que se lucran del narcotráfico.


