El Congreso hundió ley de financiamiento, de inmediato Petro se pronunció

La votación decisiva se dio en la Comisión Cuarta del Senado, donde la ponencia positiva obtuvo solo 4 votos a favor y 9 en contra. Con ese resultado se dio por archivado el proyecto.

“Ha sido negada la ponencia positiva. Se entiende archivada la Ley de Financiamiento”, confirmó el presidente de las Comisiones, el senador Wilmer Castellanos (Alianza Verde), quien en las sesiones anteriores había logrado mantener a flote la iniciativa.

La normativa era clara: si una sola de las comisiones conjuntas votaba en contra, la propuesta quedaba automáticamente hundida. Todo ocurrió bajo la mirada del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien no intervino en el debate.

Ahora el Gobierno deberá emitir un decreto de congelamiento presupuestal, pues el Presupuesto General aprobado por el Congreso para 2026 asciende a 546 billones de pesos, mientras que la Nación solo cuenta con 530 billones para cubrirlo.

Reacciones encontradas

La caída del proyecto provocó una oleada de reacciones desde todos los sectores políticos.

La senadora Sonia Bernal (Pacto Histórico) insistió hasta el final en que la iniciativa no aumentaba la carga tributaria: “Este proyecto no introduce nuevas cargas para la ciudadanía. Solo busca acciones para recuperar de manera efectiva la cartera pública”.

Su copartidaria, la senadora Aída Avella, lanzó críticas directas a quienes votaron en contra:

“Son quienes menos asistieron a las comisiones. Les interesa más la oposición política que el país”.

Del lado contrario, el conservador Efraín Cepeda reiteró la postura que venía defendiendo: “El recorte debe hacerse en el gasto, que ha crecido profundamente. ¿Para qué quieren 16 billones más si a noviembre 30 tienen 75 billones sin ejecutar?”.

El liberal Mauricio Gómez coincidió y agregó: “¿Para qué querían más recursos si no los ejecutan? No tienen legado. Se quedaron en discursos vacíos y promesas. Se quedaron en polarizar el país”.

El pronunciamiento del presidente Petro

Minutos después del hundimiento, el presidente Gustavo Petro reaccionó en sus redes sociales con un mensaje cargado de advertencias y cuestionamientos. Según el mandatario, el fracaso del proyecto era previsible y obedecía, más que a argumentos técnicos, a motivaciones políticas:

“No es más que el desarrollo del odio político por encima del interés nacional. Nadie cuerdo puede decir que ante un déficit no se deben obtener más recursos de una economía boyante y de unos megáricos que han duplicado sus utilidades gracias al encarecimiento de la deuda pública”.

El presidente aseguró que el Banco de la República ha permitido un mecanismo que, a su juicio, termina transfiriendo recursos públicos hacia los sectores de mayores ingresos. Añadió que únicamente se buscaba que una parte de esas utilidades regresara al Estado, pero que “el egoísmo social es tan grande que no quieren perder un peso”.

En su mensaje también lanzó advertencias para sectores políticos y sociales que, según él, respaldaron el archivo del proyecto:

“Ya gente como Faustino o el supuesto indígena nariñense sabrán que lo que hoy hicieron para salvar a mega-rricos de sus aportes nacionales se devolverá contra los pueblos negros e indígenas”.

Petro cerró con una frase contundente sobre quién deberá afrontar ahora los efectos del desfinanciamiento fiscal: “Si la crisis no la pagan los ricos, la pagarán los pobres. Mientras nosotros seamos gobierno, no dejaremos que la paguen los pobres, punto”.

Y concluyó alertando que “las consecuencias imprevisibles comienzan a verse”, anticipando que en los próximos días el país conocerá las medidas de choque que aplicará el Ejecutivo para ajustar las cuentas nacionales.

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