La carretera que comunica a los municipios de Turbo, desde el corregimiento El Tres, hasta San Pedro de Urabá, se encuentra en estado crítico. Así lo vienen denunciando desde hace varios meses habitantes, viajeros y transportadores que utilizan de manera habitual este importante corredor vial del norte de Antioquia.
De acuerdo con los usuarios, las lluvias recientes han acelerado el deterioro del tramo afectado, generando inestabilidad del terreno, desprendimientos y una reducción significativa en las condiciones de seguridad para el tránsito vehicular.
En varios puntos, el paso se mantiene con restricciones, lo que incrementa el riesgo de accidentes y retrasa los desplazamientos.
Conductores de servicio público, transportadores de carga y viajeros coinciden en que la situación podría agravarse si continúan las precipitaciones, pues el terreno presenta signos evidentes de erosión y deslizamientos progresivos.
“Cada aguacero se lleva un poco más de la carretera. En cualquier momento puede colapsar por completo”, le dijo un usuario a la Chiva de Urabá.
Ante este panorama, la comunidad ha solicitado de manera reiterada la intervención de las alcaldías de San Pedro de Urabá y Turbo, así como del Gobierno de Antioquia, para que se ejecuten acciones urgentes que permitan prevenir mayores daños en la infraestructura vial y garanticen la seguridad de quienes transitan por el sector.
La situación más compleja se registra entre El Tres y el Alto de Mulatos, y entre este punto y Pueblo Bello. En estos tramos, como es bien conocido, existen fallas geológicas que desde hace años han puesto sobre la mesa la necesidad de crear vías alternas entre el corregimiento El Dos, Las Tulapas y Pueblo Bello, modificar el actual trazado o, en última instancia, ejecutar obras de mitigación de gran impacto que permitan superar de manera estructural la problemática.
A este escenario se suma que esta vía también sirve de conexión con los municipios de Valencia y Tierralta, en el departamento de Córdoba. En ese corredor, especialmente en el sector conocido como Mata de Maíz y zonas aledañas, se presentan dificultades de transitabilidad que, incluso en épocas de verano como la actual, generan retrasos considerables en los desplazamientos.
Hasta el momento no se han programado cierres oficiales ni se conoce un pronunciamiento institucional sobre las obras que este importante eje vial requiere. Mientras tanto, la incertidumbre crece entre las comunidades, que temen quedar incomunicadas si se produce un colapso mayor.
La vía El Tres – San Pedro de Urabá no solo es un corredor estratégico para la movilidad regional, sino también para el comercio, la atención en salud, la educación y el desarrollo económico de amplias zonas rurales. Por ello, habitantes y transportadores insisten en que se requiere una intervención inmediata y de fondo, antes de que la emergencia pase de ser una advertencia a una tragedia anunciada.


