Por Jairo Banqutt Paez
En la facultad de ingeniería de la Universidad de Malta, desde las 8 de la mañana, hora de Europa, diferencia horaria de 7 horas con Colombia, lo que significa que, a las cuatro de la tarde, cuando aquí termine las votaciones, en Colombia apenas llevará una ahora, la jornada electoral.
Podemos decir que los votantes colombianos son menores de 50 años en la Isla, pero la mayoría de los 3108 ciudadanos divididos en cinco mesas aptos para votar son muy jóvenes.
Las elecciones transcurren en calma, sin que nadie grite, acose, perturbe o constriña, como pasa en Colombia con los llamados patinadores.
Se dice que en Malta habitan más de 10 mil colombianos, quienes trabajan en hoteles, inmobiliarias,empresa de aseo, en el comercio o estudian, como el caso de Carlos Orozco, un monteriano que trabaja en construcción, pero no pudo votar porque su número de cédula no apareció habilitado, aunque él aseguró que todo lo hizo en regla desde hacía seis meses. o cómo Nataly, de Boyacá, vino a votar, pero al momento de inscribir su cédula no especificó que, votaría en Malta y por defecto el consulado la inscribió en Roma.

«La única forma de que votes es que consigas vuelo ya, a Roma, y en unas cuatro horas lo harías», le dijo en broma uno de los funcionarios de la cancillería.
Al momento de escribir esta nota faltan menos de cuatro horas para cerrar las urnas en Malta y los votantes colombianos la mayoría de los santanderes, Bogotá y Antioquia cumplen con el derecho fundamental de elegir y ser elegidos.


