Elkin de Jesús Villa Cardona, era reconocido en las calles de Apartadó, por donde rodaba su carrito lleno de frutas y su sonrisa constante todos los días, hasta la mañana del 29 de julio, cuando las comunidades, no escucharon el estribillo de los “aguacates”, “limones”, “papaya” y “bananos”, que vendía bajo la lluvia o el sol.
Se ganaba la vida de manera honesta
Su cuerpo fue hallado sin vida cerca del parque Las Banderas, de Apartadó, luego de haber sido reportado como desaparecido por sus seres queridos. Apareció cerca del parque de Banderas de Apartadó, estaba tapado con palos y hojas.
Según versiones conocidas por La Chiva de Urabá, la última vez que lo vieron estaba compartiendo con un amigo.
Las autoridades asumieron las investigaciones para establecer las causas de la muerte, determinar el modo, tiempo y lugar de los hechos, y establecer si el homicidio fue por robarle.


