EN BÚSQUEDA DE LA VIDA DIGNA PARA EL ZAPATERO DEL BARRIO OBRERO

Desde hace 23 años vive en el barrio Obrero de Apartadó José Miguel Narváez Lambertino con su familia, para asentarse en su ranchito, como él le dice, tuvo que huir de la violencia en San Pedro de Urabá y desplazarse a Medellín, Barranquilla y Córdoba.

“Y nos quedamos en Apartadó, pero tuvimos que pasar muchas necesidades. Nosotros en ese tiempo no teníamos ni con que comer y uno no podía decir que era desplazado porque lo mataban entonces había que quedarse callado”, dice Narváez.

En la actualidad José Miguel tiene 69 años y tiene problemas de visión, perdió totalmente el ojo izquierdo, sin embargo, esto no es inconveniente para seguir contribuyendo a que su familia subsista y por esto se dedica a embellecer los zapatos del barrio.

“La vida de nosotros ha sido muy dura y ahora en mi vejez me dedico a arreglar zapatos, cuando no hay zapatos nos cuesta mucho conseguir el alimento” cuenta José.

Evaluando estas condiciones la Fundación Forjando Futuros, la Asamblea de Cooperación por la Paz y con el financiamiento del Ayuntamiento de San Fernando de España, se han unido para mejorar la calidad de vida de este zapatero; él y su familia integrada por nueve personas son beneficiarios del programa “Mejoramientos sin barreras” con el que se pretende garantizar el derecho a la vivienda digna para personas con discapacidad y eliminar los obstáculos de acceso.

“Las condiciones de la casa de la familia Narváez Lambertino son muy precarias, tiene muchas dificultades para movilizarse, por lo que se interviene un área de la vivienda para contribuir a que él tenga una vejez digna y mejore su calidad de vida” afirma Aleyda Gaitán, socia de la Fundación Forjando Futuros.

El mejoramiento en la vivienda consiste en la construcción de un baño con piso antideslizante con todas las especificaciones técnicas necesarias para que José pueda tener autonomía.

“Nos encontramos con el servicio de inodoro en malas condiciones, solo contamos con la taza, pero no tenemos piso en el baño ni es pintado. Es de gran beneficio para nosotros esta mejora; por la presentación, por el aseo… por todo”, asegura Sandra Patricia Pino, familiar de José.

De la mano con la construcción se ofrecen capacitaciones a la familia para fortalecer el autocuidado y apostarle a emprendimientos o proyectos productivos. Con esto la vida de todas las personas del grupo familiar, sobre todo la de José podría transformarse en una más segura y digna.

Un ejemplo de cómo la Fundación Forjando Futuros y la Cooperación Internacional contribuyen al desarrollo de la región de Urabá.

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