En Cabo Matapelo incautaron 2,6 toneladas de cocaína en operación entre Colombia y Costa Rica

Una acción internacional desarrollada entre las autoridades de Colombia y Costa Rica permitió la incautación de 2,6 toneladas de cocaína en aguas del Pacífico, un golpe que, según las autoridades, afecta significativamente las finanzas de organizaciones transnacionales del narcotráfico y evitó que el cargamento llegara a Estados Unidos.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, destacó el resultado del operativo a través de sus redes sociales, donde informó que la droga fue decomisada en Cabo Matapalo, Costa Rica, como parte de las acciones adelantadas para combatir las economías ilícitas.

“Acabamos de incautar 2,6 toneladas de cocaína en el mar”, expresó el mandatario, quien además señaló que el Gobierno continúa impulsando estrategias orientadas a la transformación de los territorios afectados por el narcotráfico.

De acuerdo con un informe presentado por el director de la Policía Nacional de Colombia, William René Salamanca Rincón, durante la operación fueron capturadas tres personas y se logró establecer que el cargamento pertenecía al Cartel Jalisco Nueva Generación.

Las investigaciones indican que la droga era transportada en una embarcación tipo semisumergible que había partido desde la costa Pacífica colombiana con destino final a Estados Unidos.

El ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, explicó que la operación fue ejecutada en el marco de la estrategia Esmeralda Plus, mediante un trabajo coordinado entre la Policía Nacional, la Armada Nacional y el Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica.

Durante el procedimiento fueron capturados dos ciudadanos colombianos y un ciudadano ecuatoriano, quienes quedaron a disposición de las autoridades competentes.

Según los organismos de inteligencia, el cargamento habría sido adquirido por el Cartel Jalisco Nueva Generación a grupos armados organizados con presencia criminal en los departamentos de Nariño y Cauca, regiones que históricamente han sido utilizadas para actividades relacionadas con el narcotráfico.

Las autoridades estiman que la incautación representa una afectación superior a los 20 millones de dólares para las estructuras criminales y evitó que más de seis millones de dosis de cocaína llegaran a los mercados internacionales.

El ministro Sánchez resaltó la importancia de la cooperación internacional para enfrentar las redes dedicadas al tráfico de estupefacientes y destacó el trabajo conjunto entre Colombia y Costa Rica para combatir este fenómeno transnacional.

Por su parte, el presidente Petro reiteró que la lucha contra el narcotráfico no debe limitarse a las incautaciones, sino que debe complementarse con estrategias de sustitución de cultivos ilícitos y desarrollo económico en las zonas más afectadas por este problema.

“No es con misiles contra el campesinado como se acaba el narcotráfico, es con la erradicación voluntaria de cultivos de hoja de coca”, manifestó el mandatario al defender los programas de sustitución voluntaria y los proyectos productivos legales para las comunidades rurales.

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