En estado crítico de salud continúa Jader de Jesús Cárdenas Gil, de 64 años, exsacerdote católico y docente de inglés, tras ser brutalmente agredido dentro de su vivienda en el barrio Fontidueño (sector Los Ciruelos), en el municipio de Bello, al norte del Valle de Aburrá.
El ataque ocurrió hacia las 2:00 de la madrugada del jueves 1 de enero de 2026, en un aparente caso de intolerancia vecinal que, según allegados, se desencadenó luego de que Cárdenas les solicitara a unos vecinos que bajaran el volumen de la música.
Detalles
Según versiones de vecinos y allegados, hasta seis personas ingresaron al inmueble, rompieron puertas, causaron daños dentro de la casa y comenzaron a golpear violentamente a Cárdenas con escombros y ladrillos, provocándole graves lesiones en la cabeza y fractura de un brazo.
Los agresores también destrozaron bienes, muebles y el celular de la víctima para evitar que pidiera ayuda, aunque Cárdenas logró contactar a una persona conocida que lo sacó del lugar y solicitó auxilio.
Tras el ataque, fue trasladado de emergencia a la Clínica IPS Universitaria León XIII (actual Hospital Alma Mater) en Medellín, donde permanece hospitalizado en una Unidad de Cuidados Intensivos con pronóstico reservado y bajo asistencia médica especializada.
Familiares denuncian impunidad
La familia de don Jader de Jesús Cárdenas ha denunciado formalmente los hechos ante la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, demandando avances en la investigación penal y garantías para los testigos que puedan aportar ante los hechos.
Según personas cercanas, los presuntos atacantes ya han sido identificados por autoridades, pero hasta ahora no se habrían producido capturas ni imputaciones concretas, lo que ha generado angustia e indignación en la comunidad.
Llamado a donar sangre
Ante la complicada situación de salud de Cárdenas, sus familiares han hecho un llamado urgente a la ciudadanía para donar sangre a su nombre en el Hospital Alma Mater (antiguo León XIII) de Medellín.
La solicitud se suma a la preocupación por la violencia urbana y la intolerancia que se ha observado en algunos sectores del Valle de Aburrá, donde hechos de agresión y amenazas han generado clamor entre los habitantes por una mejor convivencia y respuesta judicial efectiva.


