En Catar, país considerado territorio neutral y con estrictas medidas de seguridad, se desarrollan los primeros acercamientos entre el Gobierno de Gustavo Petro y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), también conocido como Clan del Golfo.
De acuerdo con información confirmada por fuentes oficiales, el proceso busca abrir un espacio de diálogo con una de las estructuras armadas más poderosas y con mayor presencia territorial en el país, especialmente en el Urabá antioqueño, el Bajo Cauca y otras regiones estratégicas. Según las Fuerzas Militares, el EGC cuenta con miles de hombres en armas y una amplia red criminal vinculada al narcotráfico, la extorsión y la minería ilegal.
Escenario de diálogo
Las conversaciones se adelantan bajo la mediación de organismos internacionales y en un país que ofrece garantías de seguridad y neutralidad. Catar ha sido escogido por su experiencia en la facilitación de procesos de paz en distintos lugares del mundo y por sus condiciones para generar confianza entre las partes.
Fuentes del Gobierno señalaron que estos primeros acercamientos no significan aún una mesa formal de negociación, sino un intento por explorar la disposición real del grupo armado a someterse a un proceso de paz o de acogimiento a la justicia.
Aunque todavía no hay mayores detalles sobre los compromisos alcanzados, el inicio de contactos directos en territorio internacional representa un paso significativo en la búsqueda de salidas negociadas al conflicto interno que por décadas ha golpeado a regiones como el Urabá antioqueño.
Expectativa en Urabá y el país
En el Urabá, donde el Clan del Golfo mantiene fuerte presencia y control en algunos corredores estratégicos, la noticia genera expectativa. El proceso apenas comienza, y será el tiempo el que determine si el EGC está dispuesto a renunciar a las economías ilegales y avanzar hacia una negociación que permita una verdadera desmovilización o sometimiento a la justicia.


