Con el llamado a restablecer el orden y proteger a la población civil, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció un refuerzo del pie de fuerza del Ejército Nacional y la Policía en la región del Catatumbo, Norte de Santander, una de las zonas más golpeadas por la confrontación armada y las economías ilegales en el país.
Desde Bogotá, este 1 de enero de 2026, el jefe de la cartera de Defensa confirmó la activación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en el municipio de Tibú, con la participación de la Gobernación de Norte de Santander, alcaldes y el Ministerio Público, para hacer seguimiento permanente a la situación de orden público y a las afectaciones que enfrentan las comunidades.
“Estamos empleando todas nuestras capacidades para proteger a nuestros campesinos del Catatumbo”, afirmó el ministro Sánchez, al tiempo que invitó a la ciudadanía a suministrar información de manera oportuna y segura para prevenir hechos que pongan en riesgo a la población.
Confrontación por economías ilegales
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, la alteración del orden público en el Catatumbo obedece a enfrentamientos entre estructuras armadas ilegales vinculadas al narcotráfico, específicamente entre el ELN y el frente 33, grupo señalado de disputar violentamente el control de las economías ilegales en esa zona.
En este contexto, la Policía Nacional reforzó su presencia en los cascos urbanos, mientras que el Ejército Nacional incrementó operaciones en áreas rurales y veredales, apoyando además una caravana humanitaria con destino al sector de Filo Gringo.
Despliegue militar y apoyo aéreo
El Ministro confirmó el ingreso de camionetas blindadas, motocicletas y apoyo con helicópteros, para facilitar el desplazamiento de tropas.
Asimismo, destacó la articulación de fuerzas mediante la Operación Esparta, la Segunda División del Ejército y la Fuerza de Tarea Vulcano, sumado al despliegue de unidades especializadas de inteligencia e investigación.
Contexto regional
El Catatumbo es una subregión estratégica del nororiente colombiano, ubicada en la frontera con Venezuela, conformada por extensas zonas rurales, difícil acceso y alta presencia de cultivos ilícitos.
Esas condiciones la convierten en escenario recurrente de disputas armadas, afectando de manera directa a las comunidades campesinas, que en las últimas horas se han vuelto a desplazar.


