Dos uniformados muertos y ocho heridos dejó el ataque contra la Fuerza Pública este jueves en zona rural del municipio de Amalfi, nordeste antioqueño, donde un helicóptero de la Policía fue derribado mientras apoyaba labores de erradicación manual de cultivos de coca.
El ataque con dron
De acuerdo con las primeras versiones, la aeronave habría sido blanco de un ataque con tatucos y un dron cargado con explosivos, en medio de enfrentamientos con un grupo ilegal de la zona.
El impacto provocó la caída del helicóptero y dejó a dos policías muertos y ocho heridos, varios de ellos con lesiones de gravedad. Las autoridades señalaron que los combates aún continúan en el área y que falta evacuar a otros uniformados que permanecen en tierra bajo fuego hostil.
Operación rescate
Para respaldar la operación, la Fuerza Aérea envió una aeronave Arpía, encargada de reforzar la cobertura militar y garantizar la evacuación de los heridos. Las instituciones también activaron un plan de emergencia para trasladar a los afectados hacia centros asistenciales de Antioquia.
Pronunciamiento oficial
El gobernador Andrés Julián Rendón rechazó lo ocurrido y responsabilizó a estructuras armadas ilegales de la región. “Hemos activado la red hospitalaria y estamos atentos a esta noticia tan dolorosa para la democracia y triste para nuestras Fuerzas. En esa zona delinquen disidencias de las Farc y el Ejército Gaitanista de Colombia”, afirmó el mandatario.
Contexto de violencia en la región
El nordeste antioqueño se mantiene como un territorio estratégico para las economías ilícitas y, en particular, para el narcotráfico. Allí hacen presencia grupos como las disidencias de las Farc y el Ejército Gaitanista de Colombia (Clan del Golfo), que disputan corredores de movilidad y control de cultivos ilícitos.


