La producción artesanal de viche continúa consolidándose como una de las principales expresiones culturales del Pacífico colombiano. El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) anunció la expedición del Registro Sanitario Especial en la categoría Artesanal Étnica (AE) número 100, un hecho que marca un nuevo avance en la formalización de esta bebida ancestral.
El reconocimiento fue otorgado a la maestra vichera Luz Elena Cabezas Angulo, del municipio de Barbacoas, Nariño, convirtiéndose en un nuevo paso para la protección de los conocimientos tradicionales de las comunidades afrodescendientes que durante generaciones han elaborado este destilado de caña de azúcar.
El proceso de formalización ha contado con el acompañamiento de la Vicepresidencia de la República, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes y el Centro de Estudios Afrodiaspóricos de la Universidad ICESI, entidades que han trabajado junto a las comunidades productoras para fortalecer las condiciones de producción, comercialización y reconocimiento del viche.
Durante décadas, la elaboración del viche permaneció en la informalidad debido al monopolio estatal sobre los licores y a la inexistencia de una regulación específica. Sin embargo, su reconocimiento legal en los últimos años ha permitido abrir nuevas oportunidades para su comercialización dentro y fuera del país, preservando al mismo tiempo su identidad cultural.
Actualmente, el Invima suma 103 Registros Sanitarios Especiales Artesanales Étnicos para la producción de viche en Colombia.
La distribución por departamentos es la siguiente:
- Cauca: 46 registros.
- Chocó: 31 registros.
- Valle del Cauca: 15 registros.
- Nariño: 11 registros.
Con estos registros, los cuatro departamentos con tradición vichera ya cuentan con productores formalmente acreditados bajo estándares sanitarios especiales, fortaleciendo la economía de las comunidades afrocolombianas y garantizando mayores condiciones de calidad para los consumidores.
El Invima señaló que estos registros permiten impulsar la formalización de la producción artesanal, facilitar el acceso a nuevos mercados y preservar los saberes ancestrales transmitidos de generación en generación.
La entidad reiteró además su compromiso de continuar brindando acompañamiento técnico y sanitario a los productores del Pacífico colombiano, con el propósito de proteger la salud pública, fortalecer las economías locales y salvaguardar el patrimonio cultural representado por el viche.


