Pereira, Risaralda – Julio 21 de 2025 | La Chiva de Urabá
En un país donde más del 75% de los casos de violencia intrafamiliar son ejercidos por hombres contra mujeres, un hecho reciente en Pereira ha llamado la atención por quebrar esa tendencia: la Fiscalía General de la Nación judicializó a una mujer por presuntamente agredir física, verbal y psicológicamente a su excompañero sentimental.
El caso ocurrió entre el 19 de febrero y el 7 de mayo de 2024 en una vivienda ubicada en la vereda de Combia, zona rural de Pereira. Según el escrito de acusación presentado por un fiscal del Centro de Atención a Víctimas de Violencia Intrafamiliar de la Seccional Risaralda, la mujer habría incurrido en actos continuos de maltrato contra su entonces pareja. Por estos hechos, fue imputada formalmente por el delito de violencia intrafamiliar.
El proceso penal avanza tras ser acogida la imputación por parte de un juez de control de garantías.Un caso poco común, pero no aislado
Aunque la violencia ejercida por mujeres contra hombres representa una minoría de los casos en Colombia, estos sí existen y muchas veces no son denunciados por razones sociales, culturales y de estigmatización.
Según cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal, durante 2024 se registraron cerca de 56.000 casos de violencia intrafamiliar en Colombia, de los cuales más del 77% de las víctimas fueron mujeres. No obstante, más de 10.000 hombres denunciaron ser víctimas de agresiones por parte de su pareja o expareja, una cifra que ha ido en aumento constante desde 2020.
Expertos coinciden en que la violencia no tiene género, aunque los patrones culturales y el machismo hayan enfocado históricamente el debate en la agresión masculina. En ese sentido, este tipo de casos abre espacio para reflexionar sobre la necesidad de atender todas las formas de violencia en el entorno familiar, sin importar el sexo de la víctima o del victimario.
La Fiscalía insiste en denunciar
La Fiscalía ha reiterado que cualquier persona que sea víctima de violencia intrafamiliar —sea hombre o mujer— debe denunciar los hechos, pues las leyes colombianas no hacen distinciones de género en estos delitos. En Pereira, el caso ha generado reacciones encontradas, pero también ha sido visto como una oportunidad para visibilizar una problemática que suele estar cubierta por el silencio.


